Octubre 2019

Columnas de opinión del Procurador General

Un encuentro cada vez más rico, plural y convocante

A fines del mes pasado tuvo lugar el VII Congreso Internacional de Abogacía Pública, Local y Federal que organizamos desde nuestra Escuela de Formación en Abogacía Pública de la Procuración General. La exitosa nueva realización de esta ya tradicional cita nos ha dejado una enorme alegría, por muchos motivos.

Empecemos por decir que hemos tenido una vez más una gran convocatoria que supero la cantidad de 3.500 inscriptos. No son muchos los eventos de este tipo que permiten reunir abogados del sector público del Estado Nacional, de nuestra Ciudad de Buenos Aires y de las diversas provincias y municipios del país. La séptima edición implica además una continuidad y permanencia que refleja y robustece nuestra decisión política de seguir colaborando en la formación de una abogacía pública de excelencia.

La cantidad y diversidad de asistentes permite un valioso intercambio que posibilita entablar nuevas relaciones con otros pares y estrechar los vínculos ya existentes, ello también con los disertantes que en muchas ocasiones participan del encuentro más allá del espacio de su intervención en el panel. El espíritu federal que nos anima se refleja tanto en los paneles como en los asistentes, concretando de modo efectivo nuestro deseo de colaborar desde la Ciudad de Buenos Aires -como la ciudad capital de todos los argentinos- en la capacitación de la abogacía pública en todo el país.

No podemos dejar de mencionar también la riqueza y calidad de los paneles y la profundidad de las intervenciones de los conferencistas. Tuvimos nuevamente el enorme gusto de contar con la visita de prestigiosos catedráticos del exterior, entre ellos el presidente del Instituto Internacional de Derecho Administrativo, Libardo Rodríguez Rodríguez (Colombia); nuestro amigo Jaime Rodríguez Arana Muñoz (España), José Esteve Pardo (España) y un miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como Ricardo Pérez Manrique (Uruguay). Entre los nacionales tuvimos también el privilegio de contar con las más destacadas figuras de nuestro derecho público, como Juan Carlos Cassagne, María Angélica Gelli, Alberto Bianchi, Tomás Hutchinson, Alberto García Lema, Rodolfo Barra, Gregorio Badeni, Oscar Aguilar Vadez, Carlos Balbín, Fernando García Pullés, Pablo Gallegos Frediani y Alfonso Santiago, entre otros.

Dado el espíritu federal del encuentro, destacamos también la intervención de importantes figuras de nuestro derecho público provenientes del interior del país, tales como Alejandro Pérez Hualde, Domingo Sesín, Luis Eduardo Rey Vázquez y José Sappa. Y en esta oportunidad, además, nos ha generado un muy legítimo orgullo la creciente participación de profesionales de nuestra Procuración General, como los doctores Patricio Sammartino, Daniel Leer, Alfredo Di Pietro, Pablo Casaubon y Mauro Labombarda.

El tema elegido para este año resultó para todos una verdadera interpelación. Pretendimos abordar las diversas herramientas que el Derecho Administrativo brinda para enfrentar los dramáticos índices de pobreza que siguen aquejando al país desde hace décadas. Los panelistas no escaparon al compromiso que la convocatoria les demandaba y desde distintas perspectivas trataron esta cuestión. Así por ejemplo se analizó el acceso a la justicia de los miembros más vulnerables de la comunidad, la educación y la pobreza como un desafío para el Derecho Administrativo, la protección de los más frágiles en la Constitución Nacional y tratados internacionales de Derechos Humanos, el servicio público como herramienta para erradicar la pobreza, los instrumentos jurídicos del urbanismo social y la integración socio cultural de barrios, los migrantes y las comunidades indígenas como colectivos de vulnerabilidad, los amparos asistenciales, la salud de los sectores más sensibles, el acceso a los servicios públicos esenciales, entre otras cuestiones.

Tanto al inicio como en el cierre contamos con la palabra de los titulares de los poderes constituidos de la Ciudad de Buenos Aires, como de otros funcionarios nacionales. Fue un encuentro federal de abogados del Estado de muy diversas jurisdicciones. Todos nos enriquecimos por el nivel y los profundos aportes y contenidos de tantos y reconocidos expositores, con pluralidad de visiones e ideas. Tales son los rasgos principales de estas citas que confiamos puedan seguir repitiéndose en el futuro.