Noviembre 2019

Columnas de opinión del Procurador General

Despues de las elecciones

Ha finalizado ya el proceso electoral en todo el país, y el próximo día 10 de diciembre asumirán nuevas autoridades a nivel nacional, provincial y municipal; también por cierto en nuestra ciudad de Buenos Aires.

La fecha es propicia para invitar a compartir algunas reflexiones. La primera de ellas es la complacencia por la consolidación de nuestra renacida democracia hace ya más de treinta y cinco años. Nuevamente hemos votado en paz, con orden y transparencia. Después de muchas décadas culmina hasta finalizar su término legal un gobierno nacional no peronista, que se apresta a entregar el mando con las formalidades del caso a quien resultó victorioso en las urnas. No son datos menores para el fortalecimiento de nuestro sistema institucional.

El gobierno del presidente Macri, bien inspirado, pudo llevar adelante varios cambios significativos, generando apreciables resultados en materia de transparencia, institucionalidad, inserción internacional, infraestructura, energía, seguridad y lucha contra el narcotráfico, entre otros rubros.

Se han sentado bases fundamentales que pueden servir al crecimiento y desarrollo económico futuro, aunque en estos años no se lograron avances satisfactorios en la situación de la economía real (niveles de inflación y pobreza) persistiendo una situación crítica para los sectores medios y las pequeñas y medianas empresas.

Es preciso no subestimar la compleja situación económica del país, que viene de arrastre desde hace muchas décadas, y para cuya solución se requiere de una mayor sustentación política. Tal vez esta sea la moraleja que deja para el oficialismo este fin de mandato.

El resultado electoral deja un país con dos fuerzas políticas, con equilibrio de poderes en el Congreso. Hacen falta consensos para definir las políticas de Estado que la situación del país exige para avanzar en pos de un auténtico y verdadero desarrollo. Le corresponderá al actual oficialismo ejercer una oposición madura y responsable.

En nuestra jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires, el Jefe de Gobierno ha obtenido un resonante triunfo en la primera vuelta, que reconoce no tan solo el mérito de esta administración sino la continuidad de doce años de una gestión coherente y alineada con los valores del hacer, la cercanía, la innovación y la transparencia.

Como ocurrió desde fines del año 2007 a 2015 nuevamente serán fuerzas políticas distintas las que gobiernen la Nación y la Ciudad. Cabe en estos próximos cuatro años esperar exista un mejor clima de diálogo que en el período mencionado que posibiliten alcanzar los acuerdos que sean necesarios para llevar adelante los proyectos que sirvan para mejorar la calidad de vida de quienes habitan, trabajan, transitan y visitan nuestra querida Ciudad de Buenos Aires.