La Cruz de Calatrava

Otro símbolo representado en el escudo de Garay es la Cruz de Calatrava que sostiene el águila con la pata derecha. Las siguientes consideraciones se basan en bibliografía histórica, ya que no hay ninguna documentación que explique cabalmente porque empleo Garay este símbolo.

La Orden Militar de Calatrava, fue la más antigua e importante entre las españolas. Su origen se remonta al año 1558 y se originó en la defensa de la Villa de Calatrava frente a los ataques de musulmanes.

Los Caballeros Templarios tenían desde 1150 a su cargo la defensa de la plaza, pero la potencia de la embestida musulmana sobre la misma hizo que la abandonaran. En esas circunstancias el Rey Sancho proclamó que Calatrava sería entregada en propiedad al que decidiera defenderla, hecho aceptado por el abad Raimundo de Fitero y por Diego Velásquez, monje.

La orden fue aprobada por el Papa Alejandro III, en 1164, adoptando la regla cisterciense y dependiendo en un principio, de la Orden del Cister.

La orden de Calatrava adquirió una posición de privilegio dentro de las que había en España. Llego a tener grandes riquezas e influencias, comprometiéndose por su parte a defender la fe católica y a luchar sin descanso contra los musulmanes. Cuando murió su fundador comenzó la discordia en la comunidad, por no aceptar los caballeros ( que eran el nervio de la Orden) seguir viviendo bajo el gobierno de un Abad. En consecuencia, eligieron a un maestre para que los dirigiera y los monjes se retiraron a Ciruelos, dejándoles Calatrava a los caballeros.

En 1164, la naciente orden militar se estableció sobre las nuevas bases, aprobadas por el Papa y pronto su lealtad hacia el rey, se tradujo en crecientes donaciones y mercedes, mientras contenían las correrías de los musulmanes por Valencia.

La ambición de ganar importancia política e influencia cada vez mayor en los asuntos del reino, hizo olvidar pronto a los maestres que por su misión especial debían permanecer ajenos a las discordias civiles, y se inclinaron a favor de uno u otro aspirante al trono.

Algunos de sus miembros, pretendiendo ser maestres, por la influencia de que gozaban tanto como por sus cuantiosas rentas, hicieron jugar a la orden un papel lamentable envuelto en luchas políticas.

Pero, desde que la orden comenzó a mezclarse en los asuntos públicos, fue preocupación de los reyes, intervenir en ella y muy especialmente en la elección del maestre.

En 1397, siendo maestre Don Gonzalo Nuñez, se había cambiado el hábito de la orden por estimar que no diferenciaba bastante a los caballeros de los monjes y suprimieron los primeros el escapulario y la capilleta, poniendo sobre su túnica, como cruzados que eran , una cruz roja formada por cuatro lises ( flor de lis) iguales. Esta cruz se llevaba sobre el pecho en el uniforme y al costado izquierdo en el manto blanco que constituía el traje de ceremonia (fig. 10).

Finalmente los reyes católicos pudieron incorporar el maestrazgo a la corona en 1482, lo que los saco de la servidumbre en que los soberanos mantenían a los maestres de la orden, que a través de su poder, ejército y riquezas manifestaron repetidas veces sus intenciones de moverse como soberanos independientes, rivales de la corona real.

En este aspecto, el pensamiento de Isabel La Católica se impuso al de su esposo, el Rey Fernando, los reyes incorporaron a las ordenes militares cercenaron mercedes, crearon un ejército permanente, estabilizaron el consejo de Castilla e impusieron, finalmente un régimen totalmente personal.

Felipe II, que llegó a ser Rey de España por la abdicación de su padre, Carlos I fue el monarca cuyo bajo reinado se concretó la fundación de la Ciudad de la Santísima Trinidad.

La corona de oro acuñada durante su mandato, que se entendió entre los años 1557 al 1598, reproduce en su anverso la Cruz de Calatrava, con un esquema de su diseño a la izquierda.

El reverso de la moneda reproduce el escudo real con la corona por encima del blasón.

Ya dijimos que Garay señaló en las actas capitulares de 1580 como razones para fundar esta ciudad "… haber venido a este puerto con el fin y propósito firme de ensalzar la fe católica…". Según Enrique Peña esto es simbolizado por la presencia de la Cruz de Calatrava.

La Cruz de Calatrava simboliza la presencia de la fe en la religión, pero no olvidemos que también representa, desde los reyes católicos , la autoridad real a través de su ingerencia en los nombramientos de los maestres de la Orden.

La presencia del águila negra y las cuatro aguiletas

Don Juan Ortiz de Zárate firmó en 1569 una capitulación con Felipe II por la que se obligaba a fundar cuatro pueblos de españoles en estas regiones: Tres cercanos a los ya poblados y el cuarto en la entrada del río o puerto que llamaban San Gabriel o Buenos Aires.

Con el título de adelantado recibido a cambio, partió, llegando a Santa Fe donde ya estaba Garay, quién decidió trasladar a Ortiz de Zárate hasta San Gabriel.

Pero el adelantado fue a Asunción, donde enfermó , nombrando a Garay, quién decidió capitán general , teniente de gobernador y justicia mayor primero y albacea después.

Ortiz de Zárate falleció, estableciendo que su sucesor sería quién se casara con su hija Juana, heredera natural suya. Tras varias contingencias fue Juan Torres de Vera, quién contrajo matrimonio con Juana.

Este nombró a Garay teniente general, capitán general y justicia mayor, autorizándole a gobernar en su nombre la provincia y a nombrar como quisiera , la ciudad que debía poblar ( por los términos de la capitulación de 1580 ) en el puerto de Buenos Aires.

Fue en esas circunstancias que Garay fundó y nombró a esta ciudad de la Santísima Trinidad. Las otras tres poblaciones que debían ser fundadas fueron: Santa Fe, Concepción de Nuestra Señora del Río Bermejo y Vera o San Juan de la Siete Corrientes.

Pero Garay murió en 1583 y le correspondió a Torres de Vera ser quién fundáse las últimas dos mencionadas.

El águila negra que se ve en actitud de cría, habría sido elegida en opción de Peña, para coincidir con el animal que aparece representado en los blasones de Ortiz de Zárate y Torres de Vera, en cuyo nombre, Juan de Garay llegó a estas tierras y fundo la ciudad.