¿Cómo se hizo?

La experiencia de haber participado en la generación de la Fresadora fue muy importante para un grupo de cuatro alumnos de la IPET 69 que participaron en el proyecto. El profesor que coordinaba el mismo los invitó a participar en un desarrollo de electrónica, que requería la producción de una plaqueta para hacer funcionar un cuarto eje de la Fresadora, lo que “nos obligaba a investigar y preguntar a las personas (que saben) que nos ayudaron”, nos aclara Marcos.

“Empezamos a ver cómo se realizaban las tareas a seguir para poder poner en utilización una plaqueta, el manejo del acido, el marcado de las pistas sobre el pertinax y el trabajo de hacer los agujeros”, continúa. Los primeros pasos no fueron muy exitosos, las pistas estaban mal marcadas, algunas se entrecortaban, era evidente que el trabajo (al ser de precisión) demandaba una destreza que era necesario desarrollar. Pero todo se puede resolver con perseverancia, y así sucedió que en el segundo intento, a fuerza de romper mechas, los parámetros fueron más normales, las pistas salieron bien, y se pudieron soldar los integrados a la plaqueta. “Visualmente parecía que habíamos logrado el objetivo. Pero al ponerla a prueba en el funcionamiento real, el motor funcionaba entrecortado o directamente no reaccionaba”.

Vino al auxilio el profesor Juan Carlos Decanini, dice Marcos, que puso toda su experiencia y capacidad en juego y “descubrió en 5 minutos lo que nosotros no pudimos en 2 semanas. Con un pequeño ajuste, la plaqueta funcionó y a nosotros solo nos quedó reírnos de lo fácil que él lo hizo parecer”.

La plaqueta funcionó, la Fresadora es un éxito en la historia de la Escuela, y este grupo seguirá proponiéndose nuevos desafíos, confiados en el poder de la voluntad y la creatividad, para vencer los obstáculos que se presentan.

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