América Latina verde. Una oportunidad para los gobiernos locales.

El análisis de Fulvio Pompeo, Director General de Relaciones Internacionales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El cambio climático es un fenómeno global, pero sus efectos se sienten a nivel local, impactando directamente en la calidad de vida de la gente.

Hoy las ciudades son responsables del 75% del consumo mundial de energía y se estima que para el año 2030 el 60% de la población mundial vivirá en zonas urbanas; lo que pone a los gobiernos subnacionales frente al ineludible desafío de trabajar en la elaboración y puesta en práctica de estrategias concretas para mitigar los problemas ambientales.

A su vez, por su proximidad con la ciudadanía, las ciudades son actores que tienen la capacidad de identificar y comprender mucho más directamente las demandas de la sociedad, pudiendo responder de manera rápida y eficiente a sus necesidades.

Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, conscientes de estas responsabilidades y desafíos, venimos trabajado intensamente durante estos cinco años de gestión, para trasformar a la capital de la Argentina en una “metrópoli verde”, donde se priorice desarrollo humano de manera integral.

Impulsamos una serie de medidas que incluyen obras para mitigar los efectos de las lluvias intensas, la progresiva disminución de residuos sólidos urbanos y el consumo responsable, la construcción de más de 100 km de ciclovías, así como también la puesta en funcionamiento de tres circuitos de la red de Metrobus, para mejorar el transporte público. En el mismo sentido, estamos renovando el Microcentro porteño, a través de la conversión del 70% de las vías a peatonales y la recuperación de casi 7 km. de avenidas y calles, entre otras acciones.

Pero consideramos además que es indispensable acompañar estas iniciativas con la promoción de un verdadero cambio cultural y un fuerte trabajo conjunto con otras ciudades con las que compartimos el mismo compromiso, ya que este camino nos posibilitará construir una voz unificada desde la cual difundir estrategias y al mismo tiempo, hacer oír las necesidades que enfrentamos.

Este firme compromiso de trabajar con nuestras contrapartes regionales y globales, ha quedado reflejado a través de nuestro activo rol en el ámbito multilateral.

Como muestra de ello, por ejemplo, Buenos Aires ha asumido con gran responsabilidad la representación de la voz de América Latina en el Comité Directivo del Grupo C40 de Liderazgo Climático. Esto nos permitirá no sólo continuar compartiendo experiencias y aprendiendo de las mejores prácticas de metrópolis con gran trayectoria en estos temas, sino que también nos brinda la oportunidad de llevar la posición regional a un ámbito global, donde pueden surgir oportunidades para dar respuestas a los desafíos verdes que enfrentamos.

Pero también espacios regionales como la Red de Ciudades Suramericanas son propicios para este trabajo, ya que nos ofrecen una excelente plataforma para dialogar, sumar esfuerzos y potenciar las capacidades, con actores que compartimos realidades similares.

Sólo a partir de un intenso trabajo local, regional y global, de planificación y gestión verde, podremos alcanzar el sueño compartido de ver a nuestras ciudades crecer y progresar en un ambiente sano y saludable, donde la gente, día a día, elija vivir y desarrollarse con felicidad. Ese es nuestro principal desafío.

Artículo publicado en REDCISUR, el 22 de enero de 2013.