Nuestra historia

Conocé la historia de Subterráneos de Buenos Aires, la empresa encargada de estudiar, diseñar y realizar los planes de expansión de la red de transporte subterráneo de la Ciudad de Buenos Aires.

El primer transporte terrestre mecánico que funcionó en Argentina fue el ferrocarril, inaugurado en agosto de 1857. En 1863 surgió el tranvía de tracción a sangre y, en 1870 se inauguraron las dos primeras líneas de tranvías urbanos. En pocos años, las líneas ferroviarias y tranviarias formaron una densa red que congestionaba las estrechas calles de la Ciudad de Buenos Aires. Así, surgieron proyectos de líneas elevadas o subterráneas con sistemas de tracción como la funicular y la incipiente tracción eléctrica.

Hacia 1909 la compañía tranviaria Anglo-Argentina explotaba casi el 80% del sistema tranviario. Esta empresa construyó nuestra primera línea subterránea (A), que se inauguró en 1913 entre las plazas de Mayo y 11 de Septiembre, y se prolongó en 1914 hasta Caballito. La segunda línea (B), construida por el grupo ferro-tranviario Lacroze, se inauguró en 1930. Por último, en 1933 una tercera empresa comenzó las obras de una red que casi duplicaría la extensión de las anteriores: la Compañía Hispano-Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPYF).

En 1936 se creó un ente mixto privado-estatal, operador y coordinador: la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires (CTCBA) que debía consolidar las empresas de tranvías, ómnibus y subterráneos, además de los colectivos. En 1948 entró en liquidación, y el Estado nacional la sustituyó en 1952 por la Administración General de Transportes de Buenos Aires (AGTBA), dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación.

A mediados de 1955 AGTBA comenzó a desprenderse de las líneas de colectivos, que se privatizaron. Más tarde quedó en la órbita estatal sólo la red de subterráneos. AGTBA también fue liquidada y en 1963 se creó una nueva entidad pública, Subterráneos de Buenos Aires (SBA), para operar la red subterránea en la órbita de la Secretaría de Transporte de la Nación. En 1977 el gobierno asignó a SBA el carácter de una empresa con amplia autonomía, Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), cuyo paquete accionario fue transferido en 1979 a la Municipalidad de Buenos Aires.

En 1991, el Gobierno Nacional resolvió otorgar los derechos de explotación de los servicios de la red subterránea en una concesión única con la línea suburbana Urquiza. El consorcio ganador formó la empresa Metrovías, que se hizo cargo de la red en calidad de concesionaria hasta el 31 de diciembre de 2017.

En 2012, el Gobierno nacional traspasó el control de la concesión al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. A fines de ese año, se promulgó la Ley 4472 de regulación y reestructuración del Sistema de Transporte Ferroviario de Pasajeros de Superficie y Subterráneo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que entró en vigencia el 2 de enero de 2013 y mediante la cual la ciudad asumió el servicio público de subte. Esta Ley estableció a la empresa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Subterráneos de Buenos Aires S.E. (S.B.A.S.E.), como autoridad de aplicación. Asimismo, pasó a su cargo el desarrollo y la administración del sistema de infraestructura del subte, su mantenimiento y la gestión de los sistemas de control de la operación del servicio.

En 2013 se inauguraron 5 estaciones nuevas: San José de Flores y San Pedrito de la Línea A, Hospitales de la Línea H y Echeverría y Juan Manuel de Rosas de la Línea B. En diciembre de 2015 se inauguraron dos estaciones más, Córdoba y Las Heras de la Línea H. Finalmente, en julio de 2016 se inauguró la estación Santa Fe de la Línea H que permitió la combinación con la Línea D.

La Ley estableció el estado de emergencia de la red por dos años y estipuló la contratación de Metrovías por un plazo máximo de 2 años para la operación transitoria del servicio.

La red actual, con más de 61 km de extensión, cuenta con 6 líneas de subte, una línea de Premetro y 104 estaciones.

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