Desarrollo

La aceptación por parte de las distintas instituciones del armado del prototipo, implico un cumplimiento de plazos para la entrega de los equipos, retiro de elementos y presentación del modelo terminado. Participaron del evento la ET1, ET9, ET10, ET11, ET12, ET14, ET17, ET19, ET26, ET 32, ET 34, ET35, Politécnico Belgrano y Escuelas Técnicas Raggio, públicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Instituto Don Orione, la Fundación Fangio y la IPEM 50 de la provincia de Córdoba.

Como se mencionó anteriormente, se debió generar un equipo de trabajo para armar el prototipo y un grupo de seis alumnos y un docente coordinador para el día del evento. En nuestro caso particular, la Escuela Técnica 17, aceptamos el reto, integrando alumnos de las especialidades Electricidad y Electrónica, junto a docentes y Maestros de Enseñanza Práctica que se manifestaron muy entusiastas con el proyecto.

Se partió de un kit, provisto por los organizadores de la competencia, con un motor eléctrico brushless, una controladora, el cableado eléctrico, un indicador de carga de baterías, tres baterías de 12V 12A/H, cinturones de seguridad, aros de rueda 26”, rayos, cámaras y cubiertas del mismo rodado, y $1000 para el desarrollo.

En base a dichos elementos y a restricciones por parte del reglamento impuesto por los organizadores, como por ejemplo un despeje mínimo de 60 mm, un peso mínimo con piloto de 130 Kg, se adoptó un diseño de tres ruedas, con la rueda motora en el eje trasero y la dirección y freno, situadas en las ruedas delanteras.

Teniendo en cuenta, la habitabilidad de la cabina, se midieron alumnos de diferentes tallas, para encontrar dimensiones acordes, para que cualquier alumno pueda conducirlo.

Se seleccionaron materiales para su construcción, basados en el reciclado de elementos en desuso. Caños tubulares de 7/8” de espesor 1,6mm para el armado del chassis, chapa de gabinete de PC en desuso para el piso de la cabina, una silla de caño rota para la trompa y otra de tipo giratoria incompleta para la butaca del piloto, lona de cartelería reciclada y sachets de leche termosellados para realizar el cerramiento y aspecto exterior.

Se pusieron a debate todos los aspectos de diseño entre el equipo participante, se adopto un diseño de estructura de tipo cabriada, que en general se respetó, salvo algunos aspectos que hubo que modificar sobre la marcha para adaptar las diferentes partes e integrarlas. Como ejemplo de lo dicho, se subió la altura de la parte frontal para que ingresen la caja de baterías, se colocaron dos largueros curvados desde la barra antivuelco hasta el piso para sujetar el motor, y los parantes de soporte de las ruedas delanteras se hicieron mas altos para colocar una doble bisagra que los una a las horquillas que dieron sujeción a las ruedas delanteras.

Previo a la puesta en marcha, así como durante la ejecución, se fueron relevando sitios de Internet con el fin de buscar información de diversa índole, como ser, precios, especificaciones, conceptos mecánicos (ausentes en alumnos de electricidad y electrónica), a saber, comba, convergencia, avance, que son conceptos ligados a la alineación de un vehículo.

Se pesó con gran detalle cada parte involucrada, ya que el peso mínimo determinado del vehículo con el piloto era de 130Kg. Se montó el motor sobre una horquilla y se lo hizo girar en vacío, dando una performance de 300 rpm medida con taquímetro, con lo cual se pudo calcular que alcanzaría una velocidad máxima aproximada en 35 Km/h.

Se montaron los rayos, ajustaron y calibraron, para balancear las ruedas con un instrumento que mide diferencias de décima de milímetro.

Se soldó la estructura, parte con MIG, autógena y por arco, según la parte que se tenía que unificar. Se aportó con alambre de fardo y bronce para las chapas.

El montaje de las ruedas delanteras se hizo con horquillas soldadas a bisagras y planchuelas, y mediante bulones y arandelas se hermanaron a la carrocería. Variando la cantidad de arandelas en uno de los dos bulones se pudo modificar la comba.

Una vez generada la dirección, que involucro la creación de piezas con ajuste para precisar la convergencia y alineación de las ruedas y de su vinculación con el eje del volante, se montaron los frenos tipo v-brake y se realizó un cableado provisorio para poder salir a girar y determinar los parámetros de rendimiento del prototipo.

Se reforzaron piezas vinculantes a la dirección que generaban una desalineación permanente, y se continuó probando para verificar el rendimiento de las baterías.

Ante un desafortunado hecho en una de las pruebas, donde un pelotazo daño las ruedas delanteras y rompió parte de la sujeción de la rueda trasera, se reforzó todo el sistema de soporte.

Se tensó la lona y los paños generados con sachets, con tornillos autoperforantes. Luego se pintó toda la carrocería y se colocaron calcos.

En la búsqueda de performance, se ensayó hasta encontrar una velocidad crucero que alcance a las dos horas de competencia.