Ciudad Legible

Desde Ciudad Legible tenemos el objetivo de brindar toda la información necesaria para integrar, a través de un sistema gráfico coherente, todos los medios de movilidad de la Ciudad.

Buenos Aires es una ciudad dinámica que crece y se transforma para adaptarse a las necesidades de sus habitantes y de quienes la visitan. En ese proceso, es fundamental que las personas puedan trasladarse con fluidez, de manera segura y eficiente. Ir de un lugar a otro debe ser una experiencia agradable, que optimice los tiempos de traslado y que, a la vez, permita a las personas elegir alternativas a sus trayectos en cualquier punto de su recorrido.

En el proyecto Ciudad Legible, concebimos al transporte como una red integrada que permite conectar diferentes sitios de manera multimodal, brindándonos la posibilidad de combinar diferentes alternativas de movilidad para que el desplazamiento de un lugar a otro se realice de la forma más eficaz posible. En la Ciudad de Buenos Aires contamos con una amplia infraestructura de transporte. Por eso, necesitamos contar con información clara y legible que nos permita planificar nuestros viajes, encontrarnos en el espacio público y movernos de manera cómoda y sencilla.

En muchos casos, resulta eficiente combinar trayectos largos a “alta velocidad” como son los desplazamientos en tren, Metrobus, Subte y colectivos, con trayectos más cortos y específicos de otro tipo como la bicicleta y la caminata, dos alternativas saludables y amigables con el medio ambiente. El proyecto Ciudad Legible tiene el objetivo de brindar toda la información necesaria para integrar, a través de un sistema gráfico coherente, todos estos medios de movilidad. Para ello, se brinda información diferenciada teniendo en cuenta el momento de decisión de viaje, es decir, nuestros tiempos y niveles de lectura, entorno y dinámica del espacio en el que nos encontramos.

Mapas

Los mapas se diseñan de acuerdo a las necesidades de los usuarios, tanto frecuentes como ocasionales. Cada uno marca el punto en donde la persona se encuentra en ese momento (identificado en el mapa como ¨VOS¨) e informa acerca de todos los medios de transporte por los que puede optar según el destino que elija, así como aquellos modos con los que puede hacer combinaciones durante su viaje. También indican la ubicación de comunas, barrios, hitos urbanos, espacios verdes, áreas de servicios -como hospitales, comisarías, paradas de taxis- y espacios culturales, para poder ubicarse mejor en la Ciudad. A su vez, identifican accesos y pasajes específicos de cada área, lo cual promueve que redescubramos la zona, como por ejemplo puentes peatonales, escaleras, pasajes urbanos, pasos bajo nivel, etc.

Su diseño tiene en cuenta que los usuarios del sistema de transporte estamos en movimiento y con el tiempo justo para llegar a destino, por lo que se opta por colores, signos y símbolos de comprensión universal, así como por formas simples y precisas para cada elemento para facilitar la lectura.

Los mapas usan un tipo de orientación denominado heads-up que, en lugar de marcar/señalar el norte en la parte superior, identifica el lugar en el que nos encontramos y hacia dónde orientamos la mirada para ayudarnos a comprender más fácilmente el entorno inmediato y su ubicación exacta. Se trata de un tipo de mapa con mayor interacción y precisión en la información ofrecida.

Esquemas topológicos

Otra herramienta para mejorar la movilidad son los esquemas topológicos. Estos esquemas grafican en forma lineal el recorrido de un determinado medio de transporte, como puede ser el subte, con sus paradas/estaciones y las combinaciones con otros medios. También muestran los sitios de interés/hitos urbanos que se encuentran en el entorno de cada parada o estación para orientar mejor nuestra ubicación.

Direccionadores peatonales

Los carteles direccionadores para peatones consisten en un sistema de señalética vertical de fácil lectura. Están ubicados en lugares con intenso flujo peatonal como las calles de Microcentro y lugares turísticos.

Su objetivo es orientar al peatón en la zona ofreciendo información sobre distancias, tiempos estimados y dirección de destinos posibles, así como también sobre los medios de transporte con los que se puede hacer combinación al llegar al punto indicado.

Antes de la elaboración de los direccionadores de una zona determinada, se seleccionan los hitos que suelen caracterizarse por ser puntos de encuentro y referentes de la Ciudad: Puerto Madero, Estación Retiro, Plaza Roma, Plaza de Mayo, San Telmo, Microcentro, Obelisco y Tribunales, por ejemplo. Luego, se trazan los circuitos peatonales que unen esos puntos y se eligen los nodos donde se ubican las señales llegando a abarcar la zona en su totalidad, considerando los recorridos posibles y frecuentes, y sugiriendo los mejores caminos.

Los caminos sugeridos siempre privilegian el uso de calles compartidas o calles que reúnan las mejores condiciones para caminar como veredas anchas, edificios históricos y arbolado. Para esto, se consideran previamente factores como seguridad, facilidades para caminar, accesibilidad, tiempo, condición del solado, entre otros.