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Matías llegó al Paseo de la Historieta

La escultura se encuentra en Balcarce y Venezuela. Entrevistamos a cu creador, Fernando Sendra.

En el marco del Paseo de la Historieta de la Ciudad, se inauguró la escultura de Matías. Por tal motivo, entrevistamos a su creador Fernando Sendra.

¿Cómo llega Matías a tu vida?

Llega como una consecuencia natural de mi vida. En ese entonces estaba haciendo la tira de Prudencio, el guapo tanguero y mi realidad cotidiana era que estaba rodeado de chicos. Con cuatro hijos me la pasaba negociando horas de tele, las visitas de los amiguitos, etc… Se sabe que la imaginación trabaja en paralelo con la realidad, y cuando se está rodeado de niños es ineludible revivir la propia infancia.

¿Cómo describirías a Matías?

Matías es un chico que está encantado de ser chico. El nudo de su vida es la relación con su madre y tiene los conflictos que son propios de todo chico.

¿Cómo es tu relación con él?

Matías es para mi como un patchword: tiene un poco de cada uno de mis hijos y también de mi mismo. Hacer este tipo de personajes hace que uno inconscientemente se ponga en el lugar del niño y eso según como se vivió la propia niñez. Y es interesante que a su vez habilita una crítica al rol de padre. Así, cuando tenía 40 años me encontré en un diálogo interno en el que veía como se puede retar a un niño porque hace lío y al mismo tiempo pensar que es uno el intolerante. Por eso en la tira el personaje de la madre ocupa un lugar muy importante. Me gusta decir que Yo, Matías es un caso leve de esquizofrenia.

¿Cómo empezó tu gusto por las historietas?

Cuando tenía cinco años vivía en la trastienda de un negocio de la calle Florida donde trabajaba como sereno un señor mayor que se llamaba García. Este hombre tenía dos rutinas conmigo: darme agua del porrón de agua y leerme las tiras cómicas de la contratapa del diario La Razón. Y como todo chico, yo tenía buen criterio y de las 16 tiras me gustaban las dos mejores: Fierro y Lino Palacios.

¿Qué pensás acerca de que personajes de historietas tengan ahora la forma de esculturas en la vía pública?

Yo soy de una generación en la que la escultura era para los históricos, los próceres. En estas nuevas esculturas de personajes como Matías hay una diferencia respecto de las clásicas en cuanto a los materiales: son de resina y de colores vivaces lo cual genera como un efecto de parque de diversiones. Funcionan diferente. Me contaron que uno de estos días una niña abrazaba la escultura y le decía ¨Te quiero Matías¨. Este tipo de cosas son muy reconfortantes y alivian esa sensación ¨rarita¨ e inevitable que tengo al saber que él está ahí, en la calle, solito.

¿Qué pensás de que la Ciudad tenga ahora un Paseo de la Historieta que reúne a distintos autores del humor gráfico?

Voy a responder así: escuché decir algo fantástico respecto del matrimonio y es que se debería estar 30 años junto a alguien y después casarse como si fuera un título que se recibe al final; no al revés. Siento que el paseo es algo semejante a esta idea. En el paseo hay tipos que admiré toda la vida como Quino y Garaycochea que los sigo desde mis 9 años. El Paseo de la Historieta es un lugar en el que quedamos unidos autores que caminamos cerca con afecto y respecto hace mucho tiempo.

Entrevista y fotos: Estrella Herrera.

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