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Historias de mi Comuna: Hospital Garrahan

Lunes 29 de abril de 2013

Historia enviada por Alejandra Tarradellas, vecina.

Hospital de Pediatría Prof. Juan P. Garrahan, Combate de los Pozos 1881

Ayer, después de algún tiempo, volví al Garrahan.

Me bajé del 118, crucé la calle con esa ansiedad rara de querer entrar corriendo a ver a Mariano y, al mismo tiempo, esas ganas locas de no estar ahí y que el enano esté en el cole; iba caminando con la mirada medio perdida, casi de memoria y de repente algo me llamó la atención, no todo estaba como lo había dejado la última vez que estuve ahí.

Mi querido Garrahan me recibió con una entrada nueva, moderna, renovada, mucho más linda ¡y con puertas automáticas! Además de ser mucho más agradable a la vista, esas puertas eran necesarias para esos padres que entran y salen con sus hijos con tantos problemas y con tantos cuidados que hay que tener. Tan importantes para las familias que pasan horas y horas esperando y el invierno es duro ahí, las puertas anteriores eran bastante pesadas y casi siempre estaban abiertas.

¡Arreglaron toda la entrada y el hall y quedó divino! Pusieron sillas nuevas y dos pantallas gigantes que pasan películas infantiles todo el tiempo. Un detalle muy generoso para esos nenes que no la están pasando bien y, por un rato, pueden distraerse un poquito y olvidarse de la dura realidad que viven.

Pero la entrada no fue lo único diferente que encontré, hay muchos sectores arreglados y otros que son nuevos. Se están haciendo muchas cosas importantes y se nota.

El Hospital Garrahan tiene 25 años. Son 25 años de milagros diarios, silenciosos y anónimos pero inmensos y únicos para las familias que vivimos ese milagro, un lugar de gente con verdadera vocación y entrega que pelea duramente por la vida de los niños y los ayuda a tener una mejor calidad de vida.

Mucho se logra con el granito de arena que aportamos todos: las tapitas que se juntan son de gran valor para las obras que se hacen, no cuesta nada guardarlas y cada tanto llevarlas o acercarlas a los lugares que juntan. Donar sangre también es de gran ayuda ¡súper importante! Diariamente se operan cantidad de chicos y muchos de ellos son del interior con sus familias y amigos lejos y no pueden venir a colaborar.

¡Gracias Garrahan y toda su gente por cuidar a Mariano y a todos los niños que pasan por ahí! Y gracias a todos por acompañarnos siempre.

Si querés compartir alguna historia de tu Comuna o contarnos qué historia te gustaría saber, escribinos a comunas@buenosaires.gob.ar.

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