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Fede, “Un chico macanudo” por Isabel de Estrada

Conocé la historia de Fede, el diseñador gráfico que se convirtió en referente de la adopción de mascotas.

Jueves 3 de abril de 2014

“Soy de Lanús, y vengo de una familia de tres hermanos. Cuando éramos chicos, vivíamos en una casa sin patio ni jardín pero nuestros perros eran integrantes de la familia” dice Federico, más conocido como el creador de Cascote, un perro macanudo, la página de Facebook que gracias a su ingenio y voluntad sumó en dos años más de 30 mil seguidores. Fede no es cantante ni actor, es un diseñador gráfico que tras encontrar a Cascote y darle refugio, se convirtió en una de las estrellas del momento en las redes sociales.

La historia de Cascote empezó una fría noche en la que Federico abrió la puerta de su casa a una amiga y se encontró con un ovejero alemán que le gruñó a modo de saludo. “Me senté a su lado y no podía pararse porque estaba cascoteado. Lo fui arrastrando con una alfombrita y una vez adentro, cerré la puerta.” Fede alimentó a Cascote y al día siguiente, lo llevó a la veterinaria. Cuando terminó la consulta, la doctora decidió no cobrarle: “vos lo ayudás a él, yo te ayudo a vos”.

Después llegó el gran interrogante: ¿Qué hacer con Cascote? “Mi casa tiene 39 metros cuadrados y yo ya vivía con Kuno, mi gato, a quien Cascote se quería comer. No había lugar para los todos.” Fue entonces cuando, recurriendo a su profesión de publicista, Fede creó un link al que bautizó como Cascote, un perro macanudo y en donde día a día contaba sus aventuras junto al perro rescatado. Al comienzo, empezaron a seguirlo los amigos, los compañeros de trabajo y por supuesto, su familia. Con el tiempo, los seguidores se multiplicaron.

Una vez que Cascote estuvo bien, llegó el momento de entregarlo en adopción. “Empecé a crear gráficas enumerando los beneficios que traería Cascote si te decidías a adoptarlo.” Así comenzaron los mensajes ingeniosos que se hicieron virales en las redes sociales de los fanáticos mascoteros: “Cascote se come las frutas abrillantadas que le sacas al pan dulce.” “Cascote te trasmite su sabiduría telepáticamente.” “Cascote ¡es un perro macanudo!” Tras algunas semanas de campaña, Cascote encontró una familia y un nuevo hogar. Pero Cascote no fue el único afortunado. Un tiempo más tarde, llegó Roque, “un galgo negro con problemas emocionales, a quien tratamos con homeopatía. Era medio Dandy y así empezó la campaña de adopción. Roque te espera con un Brandy y te saca la ficha a un vino picado sin abrir la botella.” Y adoptaron a Roque… Después vino Prana, una perra con buena vibra, Haru, una perra sensible y pasaron más de veinte mascotas que gracias al ingenio de Fede encontraron un hogar.

Para entonces, Fede se dio cuenta de que le dedicaba más tiempo a su página de Facebook que a su trabajo en la agencia de publicidad y de que quería poner toda su energía en los animales. Con esfuerzo y tras estudiar adiestramiento fundó “La pandilla de Cascote”, un grupo de paseadores de perros que son líderes, pero sin tiranía. Más tarde formó un grupo de comunicación con redactores, diseñadores y fotógrafos dispuestos a trabajar gratis por los animales. “Es un trabajo de hormiga pero creo que el cambio es evidente. Nuestros chicos van a tener otros valores. Todos tenemos empatía con los animales cuando somos chicos y la vamos perdiendo con la vida.” Hoy Fede, junto a Barón, uno de sus rescatados, y Kuno, su gato, dedica todo su tiempo a lo que es mucho más que un sueño: concientizarnos para que el abandono y el maltrato de los animales quede en el pasado. “Si queremos cambiar algo tiene que ser a través del amor y concentrándonos en lo positivo”.

Fotos de Martina Zamudio

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