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CICLO DE CINE SUECO DE MUJERES EN BUENOS AIRES

Organizado por la Embajada de Suecia, hecho en el Centro Cultural San Martín

Lunes 9 de junio de 2014

La Embajada de Suecia organizó en Buenos Aires el ciclo de cine sueco realizado por mujeres. El mismo tuvo sede en el Centro Cultural San Martín y permite tener una visión del mercado sueco, de la postura del Instituto de Cine y de las nuevas corrientes tanto estéticas como temáticas que se promocionan.

En esta ocasión, participaron tres films: el documental “El amor en tiempo de guerra” de Gabriella Bier; “Comer, dormir, morir” de Gabriela Pichler y “Monas” de Lisa Aschan. En representación de cada una de las películas, visitaron Buenos Aires Lotta Forsblad, quien fuera actriz, asistente de dirección, jefa de locaciones y casting de “Comer, dormir, morir”; Jasmin Avissar quien fuera la protagonista de “El amor en tiempo de guerra” contando su experiencia interpretando a una israelí en un matrimonio con un palestino y Mathilda Paradeiser, protagonista de “Monas”.
La Comisión de Filmación de Buenos Aires tuvo la posibilidad de entrevistar a las invitadas internacionales y hablar sobre ciertos temas de políticas audiovisuales, locaciones y mucho más.

  • Antes que nada, bienvenidas, ¿Es la primera vez que vienen a Buenos Aires? ¿Tuvieron la oportunidad de recorrerla?

LOTTA: Sí, en Sudamérica en general. Llegamos ayer y estuvimos todo el día en la calle, en San Telmo, caminando también en Palermo Viejo. Fue un día largo gracias a la diferencia horaria, pero es una ciudad hermosa. Parecen dos mundos diferentes, como una mezcla de culturas. Por momentos parece una ciudad europea y por otros te encontrás con la Buenos Aires real.

MATHILDA: Fue un día agotador, pero es una ciudad hermosa.

JASMIN: Fue una muy buena primera impresión. Un muy buen primer bocado para hacerme querer volver.

  • ¿Qué las atrajo a participar en los proyectos que están presentando?

LOTTA: Cuando me entrevisté con la directora, me enviaron una sinopsis y dije “Esta película tiene que hacerse”, porque tiene que ver con una persona con la que muchos pueden identificarse, además de ser una historia sobre una chica, del tipo que no estamos acostumbrados a ver en pantalla. Sobre todo porque toma el tema de los inmigrantes en Suecia, sobre el desempleo, sobre lo que uno en esa situación espera de la sociedad y de cómo en determinado momento tiene que entender que tiene que tomar su propia vida porque nadie más lo hará por uno. Para completar, es una tierna historia sobre la relación padre e hija y sobre quién cuida a quién que es conmovedora en situaciones.

MATHILDA: Vi un anuncio y me dije a mí misma que nunca había hecho esto y que podría ser muy divertido. Fue un largo proceso porque tuve como siete audiciones pero me encantó, me encantó el desafío de una película tan compleja, tan sobre las tensiones y poco diálogo de jugar a quién es más fuerte. Fue una gran experiencia.

JASMIN: Gabriela había empezado un film sobre parejas mixtas en general y su forma de lidiar con el conflicto. Empecé a hablar con ella por teléfono antes de vernos para charlar sobre el enfoque. Ella nunca quiso hablar sobre el conflicto porque ella es una sueca judía y todo el conflicto era muy sensible para ella pero cuando alrededor del 2000 empezó a ver las reacciones de su propia comunidad judía en Suecia sobre el conflicto, supo que tenía que decir algo sobre el tema. De alguna forma fue lo que la presionó para contar esta historia. Ella también es un casamiento mixto.
Empezó a filmar dos parejas que se tiraron atrás con el proyecto. Una porque se divorció y la otra porque empezó a tener miedo sobre su vida estuviera tan expuesta. Gabriela estaba un poco desesperada y ahí vio un artículo sobre nosotros y nos llamó y simplemente conectamos, como les pasa a los seres humanos.
Me gustó su enfoque porque no era político. Ella quería hacer una historia sobre humanos, una historia de amor, y ahí la política no está en el tema. Y me gustó eso porque yo no iba con banderas por la calle, no me casé con Ossama porque era palestino, me casé con él porque lo amo. Ese fue mi punto de conexión con ella y nos hicimos muy amigas. Estoy muy agradecida por eso.

  • Lotta, ¿Cómo describirías el proceso de producción y de casting de este film?

LOTTA: Como sentí desde el principio del proceso, como directora de casting, que este film era casi todo sobre el casting, que la chica elegida haría la diferencia si funcionaba o no. Además, mientras iba buscando esa chica en mi auto en la parte sur de Suecia y fui a colegios, pubs, clubs y les pedía permiso para grabar las entrevistas y sacarles una foto. Si poníamos un anuncio pidiendo casting, las chicas iban a venir arregladas y con eso no íbamos poder ver la esencia de la persona que necesitábamos. Al final, iba a ser un proceso poco satisfactorio.
Mientras hacía esto, iba tomando fotos de locaciones también porque filmamos en diferentes partes para crear nuestro propio pueblo. Asumo que más que un proceso de casting y búsqueda de locaciones, fue una investigación.

  • Mathilda, ¿Qué pensás que es lo que define a Emma, tu personaje?

MATHILDA: Mi personaje es muy inteligente y muy enfocada en lo que quiere. Cassandra, quien compite con ella, no sabe que ella puede ser tan buena en lo que hace con lo que la amenaza se construye de a poco.
No sabemos dónde está su madre, pero sí sabemos que Emma es como un modelo para su hermana menor por más que no está muchas horas. Es una mujer silenciosa y tenaz.

  • Jasmin, ¿Es difícil poner tu historia al servicio de otros en un proyecto así?

JASMIN: Creo que la especialidad de Gabriela es la de estar sin invadir. No sentimos que ella estaba haciendo un espectáculo de nuestras vidas, hasta que llegó un punto que era normal que ella y su camarógrafo estuvieran alrededor por cuatro años. Además, ella tiene esa sensibilidad de estar ahí sin estarlo, así que fue muy natural. Con Ossama descubrimos que si queríamos luchar por una vida en conjunto, teníamos que abrirnos a que la gente conociera nuestra historia. Soy mujer, blanca e israelí, puedo hablar en espacios y ser escuchada donde otros no pueden por cualquier limitación que tengan. Y eso era una motivación para nosotros.

  • Lotta, ¿Cómo buscaron las locaciones para “Comer, dormir, morir”?

LOTTA: En este caso la directora, que viene de un pueblo chico al sur, quería un lugar que pareciera olvidado en el tiempo, y que su futuro estuviera atrás, sin demasiadas posibilidades de crecer. Armamos el mismo de varios lugares de diferentes pueblos para lograr esta idea porque no buscábamos un pueblo pintoresco.

  • Mathilda, en la película “Monas” se ve que la búsqueda de la perfección es lo que crea esta tensión entre los personajes ¿Cómo lo ves vos?

MATHILDA: La película es sobre las tensiones, con poco diálogo. Cassandra y Emma están intentando ser no sólo parte el equipo sino también mostrar quién es más fuerte. Es irónico que queriendo ser parte de un equipo, terminen teniendo tanta individualidad. Pero creo que esto pasa en muchos deportes.

  • Jasmin, tuvieron problemas para filmar en Alemania. ¿Creés que este tipo de material ayuda a abrir un poco nuestro espectro y buscar mayor tolerancia?

Eso es lo que deseo. Especialmente en Alemania hay muchísimos refugiados de distintos puntos, pero sobre todo de África que son muy maltratados. Porque son blanca, los alemanes me miran de otra forma, como si yo fuera parte. Si yo puedo decir por lo que pasé, van a escucharme de una forma diferente a que si otro refugiado lo dice. Eso era importante para mí porque el mundo ve al resto del mundo en colores y escuchan a lo que perciben como igual. Es lo mismo en Austria. La gente está siendo perseguida y atacada por ser refugiados. La ignorancia y el miedo tienen el mismo patrón.

  • Lotta, como decías antes, en el film estuviste involucrada en varios roles ¿Cómo los manejaste?

El casting fue lo principal y mientras iba buscando el casting, la locación apareció. Veía a una linda persona, sacaba una foto, veía una linda locación, sacaba una foto. Se llevaron muy bien ambas actividades. Cuando empezamos a filmar, fui la segunda asistente de la directora porque como conocía a todo el elenco, ayudaba a instruirlos para actuar. Claro, siempre bajo las órdenes de Gabriela, pero el casting era grande, así que fui útil en ese sentido, pero para eso ya había terminado con el casting y la locación.
Además, actúe en un pequeño rol en la película y estaba muy nerviosa. Cuando Gabriela me dijo que podía hacer de esta coach porque con el proceso de casting yo había hecho el mismo trabajo, al principio dije que no. Como la mayoría de nuestro casting era amateur, luego entendí que todos estaban nerviosos así que simplemente había que superarlo para hacerlo.

  • ¿Cómo se sintieron con la reacción del público ante los films?

LOTTA: Fue incredible. El film tenía un presupuesto bajo y estábamos trabajando con amateurs y era el primer largometraje de la directora. Considerando lo mucho que puso el casting de sí mismo, al no haber tenido un entrenamiento profesional para llegar a sus personajes, fue muy reconfortante que tengan este reconocimiento.

MATHILDA: La directora me dijo “cualquier cosa puede pasar con la película, así que tenés que intentar pasarla bien”. Es cierto, es una película muy tensionante, con muchos silencios y relaciones extremas entre competidores. Un rol que puede ser femenino o masculino. Entonces solo me divertí. La pasé muy bien en las avant premiers y demás. Cualquier cosa puede pasar.

JASMIN: No creo que la buena recepción haya cambiado algo en una gran escala pero nosotras hicimos proyectos de workshops en Suecia y de repente tener contacto con los adolescentes y hablar de temas como racismo, antisemitismo, que los adolescentes vean que alguien que tiene un par de años más que ellos (yo tenía 23 cuando me casé) puede hablar de estos temas, es importante. Sobre todo para hacerte preguntas importantes sobre si estás desarrollando tu razonamiento o adoptando el de tus padres o tu sociedad. Lo más importante que te deja este film es la conexión humana y eso es lo que me llevo.

  • Sobre este ciclo de cine de mujeres ¿Por qué creen que es importante contar con ellos?

LOTTA: Desafortunadamente, es importante. Ojalá fuera natural dar dinero en partes iguales a mujeres u hombres, pero esto no pasa. Tal vez necesitamos estos espacios y círculos para señalar estos temas. Con suerte dentro de 10 años no lo necesitemos, pero hasta entonces, tenemos que forzarlo para que luego sea natural. Es un tema crucial de la democracia hablar de la igualdad, me parece.

MATHILDA: La verdad es que no me interesa mucho la política, lo siento, pero me parece que es un riesgo que hay que tomar para tener el espacio como mujer. Lo que hagas con él es más importante aún.

JASMIN: Creo que es muy bueno pero hay que ser responsables. Lo que tiene que definirte es tu trabajo o lo que hacés, no tu género. Hay que saber separar ambas cosas porque la mujer que se define solo por mujer, se está separando sola del mundo integrado que reclama.

  • ¿Qué políticas consideran vitales para el desarrollo de la industria?

LOTTA: El Instituto Sueco tiene una cierta cantidad de dinero y tienen la política de que la mitad va a directores mujeres y la otra mitad a directores varones. La meta es, me parece, que cuantas más películas hagan mujeres, más van a ayudar en el largo plazo a ser consideradas solo como directoras y no por su género, como decía Jasmin.

JASMIN: Creo que la mejor receta es siempre dar dinero para el arte. En la medida de que los artistas puedan desarrollar pensamientos y nos han preguntarnos por nuestro presente, tenemos la igualdad asegurada.

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