Sala Leonie Matthis y la Plaza de Mayo

En esta sala encontrarás una muestra sobre la Plaza de Mayo desde la fundación hasta el fin del siglo XIX a través de las aguadas de la pintora francesa, Leonie Matthis.

La Plaza

Funcionalmente, la Plaza Mayor americana, de las que la de Buenos Aires no fue una excepción, constituyó el ámbito más multifacético y a la vez contradictorio de la ciudad. No hay duda de que el mismo acto fundacional se desprendieran algunas de sus funciones más importantes, como la de ser sitio de justicia, de religión, de la administración y de milicia.

Así, la presencia del rollo y la picota aseguraban la vigencia y el cumplimiento de las leyes, mientras que la iglesia brindaba la posibilidad, siempre deseada, de la salvación del alma.

El fuerte en realidad funcionaba como ilusión de defensa, ya que su recariedad era manifiesta, y el solar vacío destinado al Cabildo nos habla de una burocracia sin gravitación real en esos momentos. Al ser sitio de encuentro fue naturalmente y por herencia el primer mercado de Buenos Aires, por mucho tiempo bastante precario ya que no pasaba a ser "de piso" (venta sobre mantas y ponchos) y luego con bandolas (primitivos cajones o puestos), pero de todas las actividades más o menos estables lo que más variedad proporcionó a ese espacio fue la celebración de todo tipo de fiestas y regocijos tan necesarios a ese grupo humano que trataba de fijar pautas y normas que lo convirtieran en una sociedad estables.

Los juegos y torneos, las justas deportivas, las corridas de toros, las mascaradas, fueron surgiendo y alternándose en el tiempo con la lectura de los edictos, reales, la conmemoración de las fiestas del Santo Patrono, de algún triunfo militar, de la coro- nación del nuevo soberano, o la llegada de algún funcionario de recambio, las procesiones, los autos de fe o el Paseo del Estandarte.

La conformación de la plaza republicana

Los sentimientos y necesidades presentes en la primera década de nuestro país joven, estaban hacia temas más apremiantes que el ornato público y el arreglo de las plazas: los pocos recursos disponibles en hombres y bienes se encauzaba a solventar las luchas por la independencia.

Sin embargo, la voluntad ideológica nacional de mayo y el nuevo espíritu republicano llevaron a materializar el primer monumento de nuestra ciudad, el que, precisamente, apuntaba a reforzar la nueva situación institucional: la Pirámide de Mayo, inaugurada el 25 de mayo de 1811 en el sector de la Plaza mayor denominada por entonces de la Victoria. Al mismo tiempo, la Plaza del Mercado o del Fuerte pasó a llamarse 25 de Mayo.

En realidad esta "columna del 25 de Mayo" (nombre oficial) a la que de- nominaremos pirámide pero que es un obelisco, constituyó la primera realización material del cambio político a la que siguió el cambio conceptual de las nuevas ceremonias republicanas teniéndolas como centro, en vez de las antigua fiestas coloniales en honor de la corona.

Estos hechos comenzaron a crear los valores propios de un terreno cívico para la actual Plaza de Mayo, valores que subsisten hasta hoy, ampliados y profundizados.

La nueva imagen de los 80'

El de 1880 fue un año clave para los porteños: aprobada la ley de federalización comenzaba una rápida adecuación de la ciudad a su nuevo rol. Tiempos en los que el vértigo del progreso transformaría a Buenos Aires colonial siguiendo "el ejemplo insustituible de Paris" con "un aire de irreprimible e ilimitada aventura".

La generación del '80 a través de don Torcuato de Alvear, el artífice de la ansiada ciudad burguesa impuso un tipo de vida trasladada desde Europa que motivó la necesidad de un nuevo marco urbano. Su acción urbana se concentró en el distrito central de la ciudad.

La concreción del eje Plaza de Mayo - Avenida de Mayo transformando el antiguo casco fundacional hispano, adquirió la mayor importancia dentro de sus realizaciones, ratificando la afirmación de una ideología de apropiación del centro de decisión y de poder del país.

Con la obra de Alvear y de sus colaboradores se plasmó en Buenos Aires el reflejo de los logros urbanístico europeos, incorporándolos a una ciudad que deseaba y necesitaba ser cosmopolita para cumplir acabadamente con su protagonismo de Capital de la Nación. Fue ésta una de las justificaciones más asiduas que enarboló Alvear para imponer su idea de demoler la Recova Vieja y unir en una sola a las hasta entonces dos plazas, lográndose así la gran plaza central.

La destrucción de la Recova fue hecha, además con todos los signos de la prepotencia del gobernante ilustrado y mesiánico, demoliéndose sobre las cabezas de los comerciantes que se oponían a retirar sus cosas, mientras Alvear dirigía a los piqueteros con su bastón de mando.

En muchos casos, la eficacia en hacer cosas a urbano nivel se ha teñido de estos gestos autoritarios como si faltara tiempo para convencer y persuadir y como si el gobernante fuera dueño de las verdades absolutas que obvian la participación protagónica de la comunidad.

Si Alvear pudo salir con la suya con relación a la Recova, no ocurrió lo mismo con el más caro monumento de la argentinidad: la Pirámide de Mayo. Para 1886 ya se contaba con "una Plaza totalmente reformada" que respondía a las indudables nuevas necesidades de una ciudad que no quería ser más la gran aldea y a la que Alvear se preocupó satisfactoriamente por cumplimentar.


Biografía de Leonie Matthis (1883 - 1952)

”He sido espectadora de muchos episodios lejanos...”

1883 - Nace el 13 de mayo en la ciudad de Troyes, departamento de la Champagne, Francia.
1898 - Ingresa en la Escuela de Bellas Artes de París, donde estudia durante diez años.
1912 - De casa con el pintor español francisco villar. Viaja a Buenos Aires y expone en el salón Witcomb.
1919 - Obtiene el primer premio único para extranjeros en el Salón Nacional. Expone en Montevideo.
1921 - Viaja al norte argentino y pinta en Salta y Jujuy. Expone en las galerías Witcomb con gran entusiasmo de la crítica.
1922 - Expone en Buenos Aires cuadros de la quebrada de Humahuaca. Expone en el Museo de Arte Moderno de Madrid.
1923 - Comienza la serie de cuadros históricos.
1925 - Expone en el salón Witcomb cuadros de la serie "Buenos Aires antiguo y moderno"
1926 - Expone paisajes de Córdoba, Jujuy y Bolivia.
1928 - Expone la serie "Buenos Aires antiguo", primera exposición exclusiva de evocaciones históricas.
1929 - Expone la serie "Buenos Aires colonial".
1931 - Expone "Evocaciones del pasado, Salta y Jujuy"
1935 - Expone en la galería Müller de Buenos Aires la primera serie de grandes cuadros históricos de la Plaza de Mayo.
1936 - En la misma galería expone la segunda serie de cuadros históricos de la Plaza de Mayo y en el Museo de Arte Moderno de Madrid la serie "esce nas colonia les de Buenos Aires".
1938 - Expone la serie: "Reconstrucción de las misiones jesuíticas de San Igna cio Miní".
1939 - Expone la serie: "Viaje al país de los Incas". Recibe la condecoración de Oficial de la Academia de Francia.
1940 - Expone en Potosí y La Paz, Bolivia. Es nombrada miembro de las Socie dades Geográficas de Bolivia y Perú. Realiza dos obras en cerámica para la estación Urquiza del subterráneo. Expone la serie: "Las Misiones Jesuí ticas y evocaciones históricas".
1942 - Expone en Potosí y en Buenos Aires motivos de Bolivia.
1943 - Expone nueve cuadros sobre la Beata María Antonia de la Paz y Figue roa.
1949 - Presenta su última exposición: "Algunos motivos y reconstruc ción sobre la antigua Jerusalén y Vida de Nuestro Señor Jesucristo".
1952 - Fallece el 31 de julio.

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