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José Hernández y las Islas Malvinas

El 2 de abril se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

Miércoles 31 de marzo de 2021

En noviembre de 1869 en el diario El Río de la Plata, José Hernández que fue su fundador, propietario y redactor, llamó a defender nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas: "Entre tanto deber es muy sagrado de la Nación Argentina, velar tanto por la honra de su nombre, por la integridad de su territorio y por los intereses de los argentinos. Estos derechos no se prescriben jamás". Así llamaba José Hernández a las autoridades nacionales de entonces, encabezadas por el presidente Bartolomé Mitre a asumir un compromiso de defensa de nuestro territorio.

Hernández publicó en el diario una carta descriptiva de un viaje a las Malvinas realizada por su amigo el Comandante D. Augusto Lasserre, Jefe de la Marina Nacional. Y agregó comentarios del profundo significado patriótico y estratégico del deber de defender la soberanía de las Islas Malvinas.

La redacción del diario funcionó en la Librería del Plata situada en Tacuarí 17 de la ciudad de Buenos Aires en un edificio que se conserva en muy buen estado. Allí Hernández fue librero, periodista, editor y escribió en 1879 La vuelta de Martín Fierro. El Rio de la Plata tuvo corta vida: el primer número salió el 6 de agosto de 1869 y el último el 22 de abril de 1870. Pero tuvo alto voltaje político y gran repercusión.

En 1952 el editor Joaquín Gil reunió en un libro tanto la carta de Laserre como los artículos de José Hernández tal como fueron publicados por el autor del Martín Fierro en el Rio de la Plata.

La descripción del marino es muy importante ya que poco se conocía sobre la geografía, flora y fauna y la actividad industrial en las Islas. Pero lo que en su momento tuvo mayor trascendencia fue la voz de Hernández, potente como era su costumbre, alzándose con fuerza sacudiendo las conciencias de los gobernantes y del público sobre el deber de defenderlas.

Transcribimos aquí algunos párrafos del ejemplar de nuestra biblioteca que pronto ofreceremos al público en formato pdf para ser descargado en forma gratuita:

A la interesante relación del viaje a las Islas Malvinas de nuestro distinguido amigo el señor Lasserre que publicamos hace algunos días en El Río de la Plata, ha llamado justamente la atención de la prensa ilustrada, y ha sido leída con profundo y general interés en toda la población. Los argentinos, especialmente, no han podido olvidar que se trata de una parte muy importante del territorio nacional, usurpada a merced de circunstancias desfavorables, en una época indecisa, en que la nacionalidad luchaba aún con los escollos opuestos a su definitiva organización.
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Se concibe y se explica fácilmente ese sentimiento profundo y celoso de los pueblos por la integridad de su territorio, y que la usurpación de un solo palmo de tierra inquiete su existencia futura, como si se nos arrebatara un pedazo de nuestra carne. La usurpación no sólo es el quebrantamiento de un derecho civil y político; es también la conculcación de una ley natural. ……………
Los pueblos necesitan del territorio con que han nacido a la vida política, como se necesita del aire para libre expansión de nuestros pulmones. Absorberle un pedazo de su territorio, es arrebatarle un derecho, y esa injusticia envuelve un doble atentado, porque no sólo es el despojo de una propiedad, sino que es también la amenaza de una nueva usurpación. El precedente de injusticia es siempre el temor de la injusticia, pues si la conformidad o la indiferencia del pueblo agraviado consolida la conquista de la fuerza, ¿quién le defenderá mañana contra una nueva tentativa de despojo, o de usurpación?
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El pueblo comprende o siente esas verdades, y su inquietud es la intranquilidad de todos los pueblos que la historia señala como víctimas de iguales atentados. Allí donde ha habido un desconocimiento de la integridad territorial, hemos presenciado siempre los esfuerzos del pueblo damnificado por llegar a la reconquista del territorio usurpado.
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….no quiero dejar pasar esta oportunidad sin deplorar la negligencia de nuestros gobiernos, que han ido dejando pasar el tiempo sin acordarse de tal reclamación pendiente. Es de suponer que la ilustración del actual Gobierno Nacional comprenda la importancia de esa devolución, que él se halla en el deber de exigir del de S.M.B., pues que esas islas, por su posición geográfica son la llave del Pacífico y están llamadas indudablemente a un gran porvenir con el probable aumento de población en nuestros fertilísimos territorios.

HERNÁNDEZ, JOSÉ, Las Islas Malvinas. Buenos Aires: Joaquín Gil Editor, 1952.

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