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Micaela Sosa

Nació en Estanislao del Campo, provincia de Formosa (Argentina) y pertenece al pueblo Pilagá.

Como buena parte de la comunidad Micaela se dedica al trabajo artesanal en particular a la cestería y lo hace desde pequeña: ”Me dedico a la cestería desde los 12 años de edad” y, como nos relata, aprendió de su madre.

Se trata de una actividad femenina ancestral ya que son las mujeres las que se dedican fundamentalmente a la confección textil tanto con lana de oveja y con fibras de chañar como, sobre todo, con palma de carandillo: “Elegí este material para trabajar, explica, porque es lo único que se trabaja en nuestra cultura como mujeres originarias”.

El carandillo (Trithrinax schizophylla Drude) es una arecácea que crece en el monte del centro-oeste del territorio formoseño, donde las mujeres se internan en grupos para cortar sus hojas centrales y tras desfibrarlas, secarlas al sol.
Aparece cerca de cursos de agua, en regiones de escasas y estacionales precipitaciones, donde la vegetación es típica de matorral y bosques de hoja caduca. Sus hojas son de color verde grisáceo, profundamente divididas y bifurcadas.
Se trata de un tipo de palmera rústica que puede sobrevivir largos períodos de sequía y tolera los fuertes vientos.

Respecto de la obtención de la materia prima se presentan obstáculos que se vinculan con problemáticas sociales: “Las dificultades a las que nos enfrentamos en este oficio, dice Micaela, es cuando nos vamos a buscar los materiales: hay gente que mezquina su campo cuando entra una persona originaria y a veces que nos corren...y no podemos traer la hoja del carandillo”.

Los tipos de piezas que se hacen con este material son: cestos, posa objetos, costureros, bandejas, bolsones para porta termo, porta espejos, paneras.

Se utilizan en su confección dos tramas básicas: la abierta hecha con la torcedura de un manojo de carandillo; y la cosida, lograda con un haz de menor gramaje unido mediante una aguja de colchonero con una hebra más verde de la misma fibra. Sobre las mismas encontramos distintos diseños como cruces de hojas lisas, trenzas verticales, formas alternadas de costura romboidal, entre otras. Son circulares y rectangulares.

Micaela nos relata que además de “las madres”, son muchos los jóvenes que se dedican hoy día a la cestería. Incluso nos habla de un público también joven que la consume, “tanto como personas adultas y mayores”. Y en parte, esto tiene que ver con las nuevas tendencias en la producción, “por los modelitos y las formas que se les hacen por ejemplo, al cesto”.

La producción cestera es comercializada por las propias artesanas en los pueblos o bien, por varios tipos de actores intermediarios: el estado nacional y provincial, las ONGs indigenistas de acción local, organizaciones religiosas, comerciantes y turistas ocasionales.
Micaela Sosa comercializa con la marca Arte.Mika y así la podes encontrar en facebook.

Fuentes:

Spadafora, Ana María y Marina Matarrese (2010) “Artesanía aborigen: cestería y diseños figurativos entre los pilagá –Formosa, Argentina”. Revista Espacios de Crítica y Producción N° 45: 6-11. Secretaría de Extensión Universitaria, Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires.

Britez, Marlene Manos pilagá, el trabajo artesanal y el comercio justo. Trama pilagá Formosa. Extraido de: https://culturadigitalformosa.com.ar/manos-pilaga-el-trabajo-artesanal-y-el-comercio-justo/