La historia del Museo

Conocé en fotos la historia del Museo Larreta.

El Museo de Arte Español Enrique Larreta fue inaugurado el 12 de octubre de 1962, cuando tras la muerte del escritor argentino Enrique Larreta (1873-1961), la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires decide comprar la propiedad para destinarla a un Museo de Arte Español.

La casa de Larreta en Belgrano, hoy Museo de Arte Español, es una consistente autobiografía, unas "hipermemorias" construidas con la solidez y la sutileza de una pieza literaria de fuste.

Ubicada en el centro del barrio de Belgrano, la residencia -hoy convertida en casa museo- fue construida alrededor del año 1886 por el arquitecto Ernesto Bunge para que en ella veranearan sus suegros. En 1894 Mercedes Castellanos de Anchorena adquiere la propiedad legándosela posteriormente a su hija Josefina Anchorena quien la recibe como herencia.

El frente original estaba inspirado en el modelo del Renacimiento italiano mientras que el interior, con patios abiertos, respondía al de la casa quinta mediterránea. Hacia 1916, cuando el edificio se convirtió en residencia estable de la familia, Larreta implementó una serie de cambios transformando el exterior en una fachada de muros blancos, ventanas enrejadas y techos de tejas, y el interior en un espacio que recrea el espíritu del Renacimiento español.

Formada mayormente durante los años vividos en Francia mientras Larreta se desempeñaba con el cargo de Ministro Plenipotenciario (1910-1916), su colección comprende una gran variedad de objetos: mobiliario, tapices, armas, cerámica, pinturas y esculturas del Renacimiento y Barroco español.

Estas compras realizadas en anticuarios franceses y españoles, fueron ubicadas en los ambientes de su casa al regresar al país. Hay que destacar que el carácter y origen de esta colección se enmarca dentro de las ideas que giraron en nuestro país hacia 1910, momento en el cual se produjo la reacción conocida como nacionalismo cultural del Centenario.

Un primer acercamiento a la colección Larreta, dará cuenta de que sus decisiones fueron determinadas por algo que iba más allá de la mera ostentación de sus bienes: en un espacio que recrea un palacio del siglo de oro español, cada una de sus obras exhibe el criterio que guió su elección.

Entre las piezas más destacadas aparecen: el Retablo en honor a Santa Ana, realizado en 1503 por el Maestro de Sinovas, buen ejemplo del estilo gótico tardío que floreció en España en la época de los Reyes Católicos; la Sagrada Familia, altorrelieve tallado por Sebastián Ducete hacia 1600; las Batallas de Alejandro Farnesio, serie de pinturas realizadas a mediados del siglo XVII; el Retrato de Enrique Larreta, pintado por Ignacio Zuloaga en 1912 donde la figura del escritor aparece junto a la ciudad de Ávila, escenario principal de su novela.

La colección se completa con piezas de cerámica producidas en las fábricas de Puente del Arzobispo y Talavera de la Reina; con las armas, donde se distinguen las espadas que sirvieron de base a su colección, y con un extenso repertorio de mobiliario que incluye sillones fraileros, arcones castellanos, bancos, mesas, sillerías y bargueños entre otras piezas.

A lo largo de estos últimos años, el patrimonio original se fue acrecentando por medio de adquisiciones, donaciones y traslados sumando valiosas obras que se integraron perfectamente con la colección existente.

Finalmente, no puede dejar de mencionarse el magnífico Jardín andaluz, creado por Larreta junto a las reformas de su vivienda y que desde hace más de veinte años se ha transformado en un espacio para el arte contemporáneo con el ciclo de exposiciones Esculturas en el jardín.

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