Huella del Agua

La huella del agua o huella hídrica es un indicador de uso de agua que tiene en cuenta tanto el uso directo como indirecto por parte de un consumidor o productor.

El uso directo se refiere al consumo y la contaminación del agua relacionada con su uso habitual no industrial; el indirecto refiere al consumo y la contaminación del agua asociada con la producción de los bienes y servicios consumidos, es decir, el agua que se utilizó para producir la comida, la ropa, el papel, la energía y los bienes industriales consumidos.

La huella hídrica se mide en volumen, o sea en cantidad, y se puede calcular para individuos, familias, pueblos, ciudades o naciones, y también para organismos públicos, empresas privadas o un sector económico particular.
Dentro de la huella hídrica, se clasifica al agua como azul, verde o gris. La azul se refiere al agua dulce consumida de las aguas superficiales y subterráneas. La verde es el agua evaporada de los recursos hídricos, o sea el agua de lluvia. Y la gris es el volumen de agua contaminada que se asocia a la producción de bienes y servicios.

Según la Organización Mundial de la Salud, una persona necesita 50 litros de agua al día para cubrir sus necesidades básicas. La media argentina de consumo de agua es superior a los 500 litros por persona al día, 10 veces más de lo necesario según esta entidad. Para generar una distribución más equitativa en el consumo del agua y reducir nuestra huella hídrica, les presentamos consejos para trabajar en cada una de nuestras acciones cotidianas.

Cada uno de nosotros puede colaborar…

  • Verificando el estado de las cañerías internas, canillas, depósitos de inodoros y tanques de agua. Si alguno de estos gotea o pierde se debería proceder a su reparación inmediata. Un inodoro con deficiencia en el flotante desperdicia 4500 litros por día. Una canilla goteando desperdicia 48 litros por día, que equivale al consumo diario de 2 personas en los países con carencia de agua.
  • Colocando ahorradores o sensores de corte automático en las canillas.
  • Utilizando contadores de agua.
  • Cerrando la canilla para lavarse los dientes o afeitarse.
  • Haciendo duchas cortas. Una ducha de 7 minutos ahorra 80 litros de agua por día en contraposición a un baño de inmersión.
  • Reduciendo la presión de la ducha.
  • Reutilizando el agua de lavado para el inodoro.
  • Evitando tirar basura al inodoro.
  • Utilizando jabones ecológicos con productos naturales.
  • Procurando quitar todos los restos de comida antes de lavar los platos y utensilios. Llenando la pileta o usando un balde para remojarlos, para su posterior enjabonamiento de uno en uno, para luego proceder a su enjuague rápido. Este procedimiento ahorra hasta 115 litros por lavado.
  • Usando el lavavajillas cuando esté completamente lleno. A media carga, use los programas cortos o económicos.
  • Evitando utilizar agua para descongelar alimentos.
  • Cocinando las verduras al vapor.
  • Regando las plantas por la mañana (bien temprano) o por la tarde (cuando baja el sol), el suelo absorbe mejor.
  • Instalando riego por goteo que aprovecha el 95 % del agua.
  • Utilizando aspersores o regaderas en vez de mangueras, y si utilizas mangueras, ponerles pico de corte de agua.
  • Utilizando el agua de lluvia para regar.
  • Lavando el auto con un balde o con una manguera con pico de corte.
  • Reportando fugas de agua en la calle a la autoridad de aplicación, en Ciudad de Buenos Aires la autoridad es AySA (11 6333-2482 o www.aysa.com.ar