Podas

Trabajamos para mejorar la condición de los árboles, planificando las tareas a partir de las solicitudes de los vecinos

En las ciudades la práctica de poda en el arbolado urbano es una herramienta muy importante ya que debemos anticipar los peligros que pueden surgir en cuanto a la caída de ramas muertas, secas, quebradas, que constituyan un peligro para las personas o los bienes muebles o inmuebles. Por otra parte, es muy importante la poda de formación realizada a ejemplares jóvenes para crear estructuras fuertes y de mayor sostenibilidad.

La poda se realiza para generar y mantener una estructura sólida y apropiada, orientando la arquitectura de la copa y así conseguir una forma funcional y espacialmente coherente en función del sitio en el que se encuentra el árbol. Además, la poda se efectúa con el objetivo de corregir tempranamente defectos y evitar que el árbol mantenga estructuras que en el futuro deberán eliminarse. Este tipo de poda se realiza en los meses de invierno o según la especie a intervenir.

Muchas de las podas están relacionadas con la eliminación de interferencias, para mayor seguridad y confort, como son: despejes de alumbrado y cámaras de seguridad, señaléticas viales, frentes de viviendas, balcones, terrazas.

Podas de despeje

Las podas de despeje de luminarias y cámaras de seguridad tienen como objetivo eliminar obstáculos visuales y contribuir a la seguridad de los vecinos y el buen funcionamiento del Centro de Monitoreo de la Ciudad. Se trata de acortar y/o eliminar las ramas que obstaculicen las luminarias, mejorando su efectividad y aportando a la seguridad, como así también despejar la señalética vial para garantizar su correcta visualización.

Plan de Poda lineal

Se trata de una actividad planificada que se realiza sobre ejemplares previamente inspeccionados a lo largo de una o más cuadras y está relacionada con un Plan que tiene como objetivo garantizar la poda sobre la totalidad de los ejemplares en un período determinado. De esta manera se reducen riesgos como caídas de ramas, interferencias en propiedad privada, ruptura de cableado público, entre otros. Es una actividad imprescindible para adecuar los árboles a la espacialidad que disponen para su crecimiento y desarrollo.

La mayor parte se realiza durante el invierno. A lo largo del año, exceptuando los períodos de veda, se siguen completando las tareas de poda menor o poda verde. La veda es la época del año en la que no se puede podar: en otoño, durante la caída de hojas, y en primavera, durante la brotación de las mismas. La duración de estos períodos, más allá de las estaciones, varía en función del clima y, por este motivo, se analiza año a año.

Plan de Poda estratégico

Con el propósito de coordinar, ordenar y sistematizar el mantenimiento del arbolado en vereda se implementó a comienzos del año 2018 el denominado Plan estratégico de poda.

El objetivo principal del mismo es la atención anual del arbolado donde las tareas de relevamiento, evaluación e incorporación en la nómina de ejemplares a intervenir, si ello correspondiera.

Esto no significa que la totalidad de los árboles de calle son/serán podados al menos una vez, mientras que otros que no lo requieren no son intervenidos. Asimismo por características propias de la especie y/o su lugar de implantación, algunos pocos árboles pueden llegar a recibir una segunda intervención.

Este proceso cumple con el propósito de evitar duplicaciones innecesarias y/o desatenciones en sectores de baja demanda de reclamos pero que pueden ser demandantes de intervenciones para garantizar la seguridad del arbolado público.

Poda puntual

Consiste en podas que se ejecutan a partir de solicitudes de vecinos.

Calendario de poda

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