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Cementerio de la Chacarita

Con sus 95 hectáreas de superficie, el cementerio de la Chacarita es el más grande de la Ciudad y uno de los más grandes del mundo.

Horarios de atención

  • Atención al público:
    • Lunes a viernes: 7.30 a 13.30 hrs.
    • Sábados, domingos y feriados sólo se realiza trámite de inhumaciones.
  • Visitas: Lunes a domingo de 8 a 17 hrs
  • Crematorio:
    • Atención al público: lunes a sábados de 7:30 a 15:00 hrs. Domingos y feriados de 7:30 a 13:00 hrs.
    • Entrega de cenizas: lunes a sábados de 7.30 a 15:00 hrs. Domingos y feriados de 7:30 a 12:00 hrs.

Historia

En el año 1871 la epidemia de fiebre amarilla demandó la apertura de un nuevo enterratorio en la ciudad luego de que la capacidad de los camposantos existentes se viera colapsada ante la emergencia sanitaria.

En 1886, ya federalizada Buenos Aires, la intendencia de Torcuato de Alvear encargó al ingeniero y arquitecto Juan Antonio Buschiazzo la planificación de un monumental enterratorio para la metrópoli en crecimiento. Este se inauguró en diciembre del mismo año, recibiendo el nombre de “Cementerio del Oeste” que, desde 1948, pasaría a ser “de la Chacarita”.

En 1893 se inició la construcción de los mausoleos. Una década más tarde se inauguró el crematorio que se encuentra dentro del predio. La primera cremación realizada en el cementerio tuvo lugar en el año 1904. Al año siguiente, se dio apertura a la primera galería con nichos murales en el recinto. El crematorio del cementerio de la Chacarita es el único que da servicio hoy en la ciudad

Infraestructura

El Cementerio de la Chacarita está ubicado en la Av. Guzmán, entre las Av. Elcano, Garmendia, Del Campo, Warnes y Jorge Newbery.

Desde principios del siglo XX, constituye el principal cementerio activo de la Ciudad.

Su planificación y diseño configura un sistema de diagonales sobre un damero. Debido a sus dimensiones, se previeron varios puntos de acceso y amplias calles para el tránsito vehicular.

La entrada principal es un gran peristilo de estilo neoclásico de 24 columnas que da acceso a un espacio funerario dividido en 4 secciones, de 9 manzanas cada una. Asimismo la traza dispone de 16 secciones destinadas a sepultura en tierra.

Por su valor patrimonial se destacan los mausoleos familiares de diversos estilos arquitectónicos que responden a la idea de “última morada familiar” propia de la cultura funeraria de fines del siglo XIX a mediados del XX.

Resultan emblemáticos los panteones de elaborada arquitectura correspondientes a diversas colectividades de inmigrantes, también de oficios, gremios y congregaciones religiosas.

Panteones sociales, como el de Artistas y el de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC), propiciaron la llegada a Chacarita de ídolos de la cultura con gran acompañamiento popular, labrando en el imaginario de la ciudad a este cementerio la impronta de las conmemoraciones y homenajes a las personalidades de la cultura.

En el año 1937 y diseñado por el escultor Cullén Ayerza, se inauguró el mausoleo de Jorge Newbery, cuyos restos fueron trasladados desde la Recoleta a la nueva ubicación .

En 1948 se inauguró un predio especialmente destinado a celebridades y personalidades destacadas de la cultura nacional. Entre ellas figuran artistas, músicos -memorables talentos del tango argentino- y escritores como Alfonsina Storni, Benito Quinquela Martín, Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Roberto Goyeneche, Carlos Di Saldi, Luis Sandrini o Gustavo Cerati.

El mausoleo de Carlos Gardel, artista fallecido en 1935, representa uno de los sitios más visitados del cementerio de la Chacarita. La devoción popular concita la celebración en el lugar de eventos de homenaje y conmemoración permanente.

Entre 1940 y 1960, ya vigentes ciertos cambios de concepción en la costumbre funeraria, se diseñó un segundo trazado para el cementerio. Se reformuló la circulación de los servicios fúnebres abriendo un acceso directo desde la Avenida Jorge Newbery que llega al centro del cementerio y se construyeron tres nuevas capillas para los responsos.

En ese periodo, ante el problema de falta de espacio para la inhumación de fallecidos, se resolvió realizar un proyecto general de diseño de ingeniería, arquitectura y urbanismo para la construcción del VI Panteón. Se construyeron 9 galerías subterráneas de nichos, con una concepción de la arquitectura moderna y con criterios de funcionalidad. Esta monumental obra fue realizada por el equipo de Arquitectos e Ingenieros de Obras Públicas de la Municipalidad de Buenos Aires, articulando en el diseño modernismo y urbanismo.

La arquitecta Ítala Fulvia Villa fue la encargada de dirigir el proyecto, en el que también participó el célebre arquitecto argentino Clorindo Testa, concretando así la obra modernista más imponente del Cementerio de la Chacarita.