Tu navegador no está actualizado. Tiene conocidas fallos de seguridad y podría no mostrar todas las características de este y otros sitios web. Aprendé cómo podes actualizarlo.

Durante la pandemia, se incrementó la dedicación de las mujeres a las tareas de Cuidado

El tiempo dedicado a los cuidados es uno de los principales limitantes para su autonomía económica.

Martes 15 de junio de 2021

Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires uno de nuestros mayores compromisos radica en hacer de Buenos Aires una Ciudad más Igualitaria. Es por eso que trabajamos hace más de 20 años en la promoción de políticas públicas que tienen por objetivo reducir las diversas brechas de género que se expresan en la ciudad.

Una de nuestras mayores preocupaciones es el trabajo de cuidados no remunerado, que recae desigualmente sobre las mujeres y representa uno de los mayores limitantes en su progreso social y laboral. Entendemos por ‘cuidado’ la acción de hacerse cargo del cuidado material, económico, psicológico y/o afectivo de una persona. Todas las personas necesitan cuidarse y ser cuidadas, es por eso que debemos entender a los cuidados como un derecho universal. identificando la relación entre las distintas esferas en las que se realizan tareas de cuidado, de forma que la lectura sea integral y no fragmentada. Como se trata de una actividad relacional, debe poder pensarse tanto en los derechos de quienes cuidan como de quienes son cuidadas/os. Sin embargo, algunas personas son dependientes a la hora de recibir cuidados, requiriendo necesariamente asistencia para su desarrollo y bienestar cotidiano: bebés, niñas y niños, mayores, personas con discapacidades motrices y/o emocionales.

La actual distribución de las responsabilidades de los cuidados es sumamente desequilibrada, recayendo principalmente en los hogares y siendo realizada mayoritariamente de manera no remunerada por las mujeres. En la Ciudad, las mujeres dedican diariamente en promedio dos horas más que los varones a este tipo de tareas. Esto repercute negativamente en el tiempo que pueden dedicar para su uso personal, lo que atenta contra sus posibilidades de capacitarse y mantener una presencia continua y desarrollo profesional en el mercado laboral, así como de tener ingresos propios. Este tiempo dedicado al trabajo no remunerado es uno de los principales limitantes para el pleno ejercicio de su autonomía económica.

Una de las consecuencias negativas de la pandemia COVID-19, fue el incremento de la carga de cuidado dentro de las familias. De acuerdo con otra encuesta realizada por UNICEF, el 51% de las mujeres declaran sentir una mayor sobrecarga de tareas del hogar, principalmente de limpieza, cuidado de niños/as y de apoyo escolar. Esta sobrecarga, que ya se observaba presente previamente y se intensificó durante la pandemia, ocurre tanto en hogares con jefatura masculina como femenina.

Para poder dar respuesta a esta problemática, desde el Gobierno de la Ciudad se han desarrollado un amplio abanico de políticas públicas. La Ciudad cuenta con una infraestructura dedicada al cuidado de niños/as (como centros de primera infancia destinados a familias en situación de alta vulnerabilidad socio-económica, jardines maternales, y centros de desarrollo infantil), para personas mayores (centros de día, hogares de residencia permanente, subsidios para el cuidado de adultos mayores, entre otros) y personas con discapacidad (educación especial y asistentes personales para la vida independiente). Además impulsamos la ampliación de las licencias familiares para personas no gestantes del Gobierno de la Ciudad, y trabajamos con empresas líderes en la ampliación de las licencias familiares dentro de sus organizaciones y en la implementación de esquemas flexibles de trabajo para generar una mayor conciliación laboral-familiar.

Otra de las grandes problemáticas vinculadas a los cuidados en la Ciudad es la baja jerarquización y formalización de los empleos de cuidado remunerados. En la Ciudad de Buenos Aires, el empleo doméstico es uno de los sectores más feminizado, el 98% son mujeres, muchas trabajan para más de una casa en particular y son la fuente principal de ingreso de sus familias.

Con el objetivo de fomentar una mayor jerarquización y formalización del cuidado remunerado, el Gobierno de la Ciudad cuenta con dos formaciones certificadas en cuidados a adultos mayores y para personas con discapacidad. Ambas capacitaciones cuentan con una estrategia de intermediación laboral. Los y las egresadas tienen la posibilidad de ser contratados por el Gobierno para prestar asistencia a adultos mayores y personas con discapacidad en los programas de “Asistencia Gerontológica Domiciliaria y Hospitalaria” y en los “Asistentes personales para la vida independiente”.

Para más información sobre los programas de la Ciudad destinados a los cuidados ingresá al portal de género

Descargas

ArchivoTamañoDescargar
Planificador de tareas semanales.
463.59 KB

Sobre medios en la Ciudad