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Centro de Atención y Asistencia a la Víctima

Brindamos asistencia jurídica, psicológica y social a las víctimas de delitos y a quienes, por acción u omisión abusiva del Estado, hayan visto vulnerados sus derechos.

El Centro de Atención y Asistencia a la Víctima fue creado por las leyes Nº 1.216 y Nº 1.224 de la Ciudad de Buenos Aires con el propósito de brindar asistencia jurídica, psicológica y social a las víctimas de delitos y a quienes, por acción u omisión abusiva del Estado, hayan visto vulnerados sus derechos.

Los delitos con los que trabaja el Centro son los detallados en el Código Penal de la Nación, con excepción de los delitos derivados de accidentes de tránsito, de violencia familiar entre particulares, en los cuales la persona damnificada sea menor de 18 años, y delitos contra la integridad sexual.

El concepto de víctima es entendido en un sentido amplio, tomando no solo a aquellas personas que son víctimas, sino también a familiares o terceros que se encuentran afectados y/o en situación de vulnerabilidad. Es por ello que la asistencia, asesoramiento y acompañamiento se brinda a las víctimas directas y a las indirectas.

La función del Centro es brindar asistencia orientada a atender las consecuencias directas del delito -es decir el proceso de victimización primaria- y a prevenir la victimización secundaria y terciaria.

Estos propósitos delimitan tres niveles de intervención:

  • El primero se centra en la atención de los efectos derivados del ilícito.
  • El segundo, en la victimización secundaria, que consiste en el desamparo que experimenta la víctima en su encuentro con los controles formales (policía, administración de justicia, etc.) y en algunos casos con otras instituciones públicas, como los hospitales.
  • El tercer nivel de intervención se focaliza en la victimización terciaria, que refiere a la falta de contención e incomprensión que experimenta la víctima en sus relaciones informales (barrio, trabajo, amigos, núcleo familiar, etc.).

Formas de asistencia

  • A través de la asistencia jurídica, se encarga de dar a conocer a la víctima de manera sencilla y accesible sus derechos. Les informa sobre los procedimientos que se deben seguir, da a conocer la forma legal de reclamar la reparación del daño, y recepciona y tramita denuncias. Además, realiza un acompañamiento del procedimiento judicial y ofrece, cuando ambas partes lo consienten –y en aquellos conflictos que no afectan el orden público- una instancia de mediación a los fines de resolver en forma inmediata el conflicto. El acompañamiento en juicios orales y la articulación con patrocinios jurídicos gratuitos o abogados particulares también son parte de sus tareas.

  • La asistencia psicológica busca contener a la víctima y a su grupo familiar en situaciones de crisis. Para ello, ofrece asistencia durante el transcurso de los procedimientos judiciales que requieran las causas, elabora con la víctima los recursos que le permitan reposicionarse frente a las nuevas circunstancias en las que se encuentra y recomienda e implementa tratamientos en los casos en los que sea necesario. Además, en los casos que ameriten, deriva el caso a la institución que correspondiera y realiza un seguimiento del tratamiento.

  • El trabajo de atención social se realiza conjuntamente con la persona afectada y su grupo familiar. En este caso, la asistencia consiste en trabajar para encontrar posibles soluciones a los problemas sociales ocasionados por el delito. En ese camino, se busca fortalecer los vínculos de la víctima y su familia con el entorno social a través de redes informales de sostén y ahondar sobre la dinámica familiar y el contexto en que se desenvuelve. El objetivo es siempre favorecer la reorganización de la víctima y su entorno frente al daño sufrido, y gestionar el acceso a los recursos disponibles, tanto estatales como no gubernamentales.

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