Iluminación

Aprende cómo sacar el máximo provecho de la iluminación doméstica.

Apagá la luz cuando te vayas de una habitación, o cuando la luz exterior sea suficiente.



Priorizá el uso de luz natural: corré las cortinas antes de prender la luz. Además de ahorrar energía, la luz solar hace mejor a la vista.



Mantené limpias y descubiertas las ventanas: al ingresar más luz solar, necesitarás menos energía para iluminar.



Mantené limpios los aparatos: una lámpara sucia ilumina menos (y por lo tanto necesitás más lámparas y más energía para iluminar un mismo sector).



Al pintar los ambientes, elegí colores claros: se requiere menos luz para iluminar una habitación clara que una oscura.



Reducí o evitá la iluminación ornamental, especialmente en los días de mucho calor o frío (cuando la demanda de energía para refrigeración y calefacción es mayor).



Comprá equipos eficientes. Cambiá luminarias por lámparas de bajo consumo y LED siempre que puedas. Una lampara LED consume 10 veces menos de energía y dura hasta 40 veces más.


Información suministrada por la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad, el Ente Nacional Regulador del Gas, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad y Agua y Saneamientos Argentinos S.A.