Transversales

La Ciudad lleva a cabo acciones climáticas integrales que buscan impactar positivamente sobre distintos sectores, a las cuales denominamos medidas transversales.

Existe un grupo de acciones que son parte del Plan de Acción Climática 2050 de la Ciudad, las cuales tienen un impacto positivo tanto en mitigación, por la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de forma directa o indirecta, como en la adaptación al cambio climático. Estas medidas, llamadas transversales, enfocadas en la infraestructura verde urbana, la educación y la calidad del aire, alcanzan a una gran cantidad de sectores y generan numerosos co-beneficios, además de los climáticos, por lo que se consideran altamente positivas para el sistema urbano.

Más y mejores árboles

El arbolado urbano es un elemento clave de la Ciudad y de la planificación urbana. Además de absorber grandes cantidades de dióxido de carbono (uno de los principales gases de efecto invernadero), colaboran en regular la temperatura y aportar superficies absorbentes ante lluvias intensas. Con el objetivo de potenciar estos beneficios, se incrementará en más de 20% la cantidad de árboles de la Ciudad para el año 2025 (de acuerdo al último censo de Arbolado elaborado en el 2018 Buenos Aires cuenta actualmente con 430.000 ejemplares), continuando así con el trabajo de forestación urbana que se viene realizando, en muchos casos, acompañados por vecinos, organizaciones de la sociedad civil, alumnos y docentes. También se actualizará el Plan Maestro de Arbolado Lineal, proyectando la incorporación de arbolado nativo en las distintas Comunas, tanto para las nuevas plantaciones como para la recuperación de espacios degradados. Por último, se fortalecerá el trabajo de los viveros de la Ciudad para alcanzar el autoabastecimiento para las nuevas plantaciones y el recambio de árboles, así como también las herbáceas y ornamentales para los espacios verdes.

La naturaleza como solución

Esta acción incluye medidas relacionadas a soluciones basadas en la naturaleza, las cuales se apoyan en los ecosistemas y en los servicios que proveen, generando respuestas ante problemáticas ambientales junto a otros múltiples beneficios. Parte de estas acciones están incorporadas en las estrategias de reducción del riesgo hídrico. Por otra parte, también se incluyen aquí la incorporación de techos y muros verdes, y jardines verticales en las edificaciones, lo que no sólo genera mayor capacidad de retención de agua y tiene un fuerte impacto en la reducción de las islas de calor urbanas, sino que también contribuyen a regular la temperatura interior de las viviendas, reduciendo la demanda de energía.

Imagen: Reserva Ecológica Costanera Sur.

Más y mejores espacios verdes

Los espacios verdes públicos tienen múltiples funciones y beneficios y son, además, una pieza clave para contrarrestar los impactos del cambio climático y el fomento de la biodiversidad, al tiempo que favorecen el esparcimiento y la salud de las personas que viven y trabajan en la Ciudad. Una de sus principales funciones es la de absorber dióxido de carbono a través de su vegetación. De esta forma, se busca aumentar la cantidad de espacios verdes y reservas urbanas en la Ciudad, como así también el desarrollo e implementación de nuevas áreas de conservación para fomentar la biodiversidad y reducir los impactos de las olas de calor y lluvias intensas.

Imagen: Plantación de árboles en el marco del Programa Escuelas Verdes.

Buenos Aires Limpios

La acción climática está muy ligada a la mejora de la calidad del aire. Es por ello que se ha iniciado un proceso de integración de ambas estrategias para potenciar la sinergia y lograr una Ciudad sostenible que favorezca la calidad de vida y la salud de las personas que habitan y trabajan en ella. Así se pone en marcha el “Plan Aire Limpio”, el cual incluye una etapa inicial de diagnóstico claro a través de modelos de evaluación del nivel de concentración de distintos contaminantes atmosféricos. En el corto plazo, se trabajará en adecuar la normativa para aumentar las exigencias en los niveles guía de calidad de aire, y así obtener las herramientas necesarias para el desarrollo de medidas de control de las emisiones que permitirán ir reduciendo en forma paulatina la contaminación atmosférica de la Ciudad. Se busca como objetivo final alcanzar niveles guías de calidad de aire alineados con las directrices de la OMS.

Escuelas Verdes

A través del Programa Escuelas Verdes, creado en 2010, se fomenta la sustentabilidad a través de la educación y la gestión ambiental en escuelas de Nivel Inicial, Primario y Secundario. Esta propuesta está destinada a toda la comunidad educativa: supervisores, equipo de conducción, docentes, personal no docente y estudiantes, considerando a los y las estudiantes como potenciales agentes de cambio, capaces de llevar a sus hogares los conocimientos adquiridos sobre el cuidado ambiental para ponerlos en práctica junto a sus familias y, de esta manera, contribuir al cambio cultural. Se busca afianzar y promover nuevas iniciativas en este programa, con el objetivo de acompañar el cambio cultural necesario para lograr una ciudad sustentable.

Alimentación Sostenible

En la Ciudad se desarrollan múltiples actividades vinculadas a la alimentación sostenible que incluyen más de 39 ferias de abastecimiento barrial que funcionan en 179 emplazamientos de las 15 Comunas. Varias de ellas ofrecen productos orgánicos, agroecológicos y naturales. Se desarrollan además capacitaciones en estaciones saludables y mercados. También se promueve la producción local de alimentos y con una menor huella de carbono a través de huertas urbanas particulares o colectivas, especialmente en barrios vulnerables.

Nos proponemos expandir las ferias de abastecimiento a todos los barrios de la Ciudad, para acercar productos más sanos, promover un consumo responsable,conectar productores con consumidores y migrar hacia un modelo alimentario de mayor proximidad. Además vamos a incrementar la producción local de alimentos a través de mayor presencia de huertas urbanas particulares o colectivas, para promover la producción de forma orgánica, local y con una menor huella de carbono.

Imagen: Huerta la Vivera Orgánica. Barrio Rodrigo Bueno