Sector transporte

La Ciudad trabaja en la mejora del funcionamiento del transporte público y la promoción de una movilidad sustentable, con el objetivo de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, consecuencia de la quema de combustibles en el sector transporte

Con el objetivo de lograr las ambiciosas metas de mitigación a las que se compromete la Ciudad en su Plan de Acción Climática, se establecen metas sectoriales a mediano y largo plazo, asociadas a acciones climáticas. En el caso del sector de Transporte, las metas y acciones propuestas son:

Gerencia Operativa de Cambio Climático, Agencia de Protección Ambiental

Imagen: Metas del sector transporte, PAC 2050. Fuente: Gerencia Operativa de Cambio Climático, APrA.

Rediseñar el espacio público para promover una movilidad sustentable les permite a las ciudades ofrecer una opción de transporte segura, saludable e inclusiva, al mismo tiempo que se desincentiva el uso del auto particular, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y se fortalecen el desarrollo de los ecosistemas locales. Desde hace algunos años iniciativas como “la ciudad de 15 minutos” de París van en este sentido. En relación a temas de movilidad sostenible y nueva espacialidad, la pandemia por la COVID-19 potenció cambios que ya se venían desarrollando en la Ciudad y que marcarán la nueva agenda para una Ciudad que adopta estrategias para hacer frente a la crisis climática y sanitaria.

En respuesta a la pandemia, la ciudad de Buenos Aires adaptó rápidamente su diseño urbano para incentivar el comercio barrial, eliminando los traslados en transporte público y vehículo particular no esenciales, asegurar el distanciamiento social y evitar aglomeraciones en el espacio público, y promover la movilidad peatonal y en bicicleta. Se reactivó el sistema de alquiler de bicicletas Ecobici, se construyeron nuevos kilómetros de ciclovías en grandes avenidas, y se promovió la peatonalización de muchas calles y áreas en todos los barrios de la Ciudad.

Más bicis, menos emisiones

Hace muchos años la Ciudad promueve el uso de la bicicleta como medio de transporte sustentable. La extensión de la red de ciclovías (que alcanzó en el año 2020 los 267 km) es uno de los elementos centrales para lograr que, cada vez más, las personas que viven y trabajan en la Ciudad adopten este medio de transporte. El sistema público de alquiler de bicicletas, Ecobici, llegó en 2019 a tener 600.000 usuarios y más de 3.500.000 viajes realizados. Para potenciar y ampliar este trabajo, en el corto plazo se buscará ampliar la cantidad de ciclovías en la Ciudad, alcanzando zonas de baja densidad y barrios populares con el fin de integrar todas las comunas, se ampliará el sistema Ecobici, se promoverán créditos para la compra de bicicletas y se mejorará la infraestructura relacionada al uso de la bicicleta para lograr viajes más seguros.

Transporte público eficiente

En la Ciudad, el uso de medios de transporte sostenibles ha tenido un fuerte crecimiento en los últimos años. La suma de los desplazamientos a pie, las bicicletas, los colectivos urbanos, el subte y los trenes equivale al 70% de los viajes. Sin embargo, aún es necesario trabajar en lograr que el transporte público sea más eficiente, cómodo y práctico para que sea más atractivo al momento de decidir la manera de viajar. Para ello, se trabajará en distintas acciones como el rediseño de los recorridos de los colectivos urbanos, la expansión la red de Metrobus (BRT), la incorporación de corredores y carriles exclusivos, la implementación de un Plan de Ordenamiento de Paradas, la incorporación de tecnología y la gestión de datos para promover una mejora del servicio de transporte público.

Imagen: Colectivo eléctrico de la Línea 59, parte del proyecto piloto de prueba de buses con tecnologías bajas en emisiones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Transporte público bajas emisiones

Cerca del 100% de los colectivos que circulan por la Ciudad utilizan combustible diésel, que generan un gran aporte de gases de efecto invernadero, y emiten otros contaminantes que afectan la calidad del aire y generan ruidos molestos. El cambio tecnológico en los colectivos urbanos hacia tecnologías menos contaminantes es un desafío que se pretende encarar para alcanzar un transporte público libre de emisiones a largo plazo. Para ello, se reforzarán los estudios de pruebas de escalabilidad para determinar la viabilidad de distintas tecnologías, buscando obtener información que permita desarrollar una estrategia de migración de los colectivos hacia el biodiesel, y una incorporación gradual de una flota 100% eléctrica hacia 2050.

Logística urbana eficiente

Las dinámicas actuales del transporte urbano exigen implementar medidas que generen mayor eficiencia en la logística urbana, principalmente aquella de “última milla”, con el objetivo de reducir la cantidad de kilómetros recorridos por servicios de envíos y mensajería. Para ello, se promueve un trabajo conjunto con el sector privado de comercio electrónico y logística urbana, implementando planes de eficiencia para sus envíos. Al mismo tiempo, se avanzará en la regulación de los espacios y horarios de carga y descarga, y en su fiscalización. Además, se promoverá la incorporación de flotas de logística urbana que utilicen combustibles limpios y la utilización de bicicletas, motos y triciclos eléctricos para la distribución de envíos de “última milla”.

Imagen: Movilidad sostenible: peatonalización y ciclovías en el Paseo del Bajo.

Prioridad peatón

Desde hace varios años, la Ciudad trabaja en un modelo de ciudad a escala humana con el fin de mejorar la convivencia en un espacio público más cómodo, más accesible, más seguro y que invite al disfrute. Ya se han incorporado cinco áreas de prioridad peatón: Tribunales peatonal, Retiro peatonal, Casco Histórico, Once peatonal y Microcentro peatonal. En el marco de esta transformación, se propone la creación de nuevas Áreas Peatonales en distintos barrios de la ciudad para favorecer la movilidad sostenible, la recreación y la salud, consolidando así los centros barriales y contribuyendo a la descentralización. De esta forma, se logra una reducción de la necesidad de traslados por parte de los habitantes del barrio, priorizando a los peatones y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros beneficios.

Calles de encuentro

Con el objetivo de lograr que Buenos Aires sea una ciudad policéntrica, es decir, que las personas puedan realizar sus tareas diarias y de esparcimiento en sus propios barrios sin tener que recorrer grandes distancias, el proyecto Calles de Encuentro consiste en transformar una calle de cada uno de los 48 barrios de la Ciudad en espacios peatonales y recreativos. Esta iniciativa incluye la restricción del uso vehicular y la transformación de la calle en un lugar de encuentro con nuevos usos para que más personas disfruten del espacio público, como así también la incorporación de espacios y elementos verdes.