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Dos deslumbrantes muestras conviven en el Museo de Arte Moderno

La exposición de Tomás Saraceno es el resultado de seis meses en los que 7000 arañas realizaron la telaraña tridimensional más grande que se haya construido. Además se inauguró una retrospectiva de Liliana Maresca, una figura de “quiebre” en la historia del arte argentino.

Martes 12 de septiembre de 2017

Desde 1956 el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires es un centro de referencia para el arte moderno y contemporáneo. Es un museo de vanguardia, que produce contenidos y ofrece experiencias artísticas de primer nivel internacional.

Ubicado en pleno corazón de San Telmo, en Avenida San Juan 350, presenta dos muestras impactantes: Cómo atrapar el universo en una telaraña, de Tomás Saraceno y El ojo avizor, una retrospectiva de Liliana Maresca que recorre doce años de su producción artística.

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El Museo es un centro de referencia para el arte moderno y contemporáneo.

En noviembre llevará su arte a Frankfurt (MMK), con una mega exposición de unas 300 obras de Any Warhol, Roy Lichtenstein, Yves Klein, Alberto Greco, Marta Minujín y Cildo Meireles, entre decenas de artistas.

Tomás Saraceno. Cómo atrapar el universo en una telaraña. Foto del Museo de Arte Moderno.


Cómo atrapar el universo en una telaraña



Es la primera exposición individual en un museo de Argentina de Tomás Saraceno (nacido en 1973 en San Miguel de Tucumán y residente en Berlín). Con la curaduría de Victoria Noorthoorn y el equipo del Moderno, la exposición ocupa la sala del segundo piso del edificio del Museo y presenta una instalación producto de una década de investigación artística.

El visitante podrá vivir la experiencia del universo entendido como una red de interconexiones donde cada elemento se despliega y transforma, reconfigurando sus límites materiales y sociales.

Durante seis meses 7000 arañas tejieron la telaraña tridimensional más grande construida hasta el momento.

Tomás Saraceno. Cómo atrapar el universo en una telaraña. Foto de Sabrina Montero-gv/GCBA.

El proyecto, que combina el interés de Saraceno por la aracnología y la astrofísica con el sonido y las artes visuales, nos invita a un “concierto cósmico” colectivo. La instalación Instrumento Musical Cuasi-Social IC 342 construida por 7000 arañas Parawixia bistriata durante seis meses. Es la telaraña tridimensional más grande construida y exhibida hasta el momento.

Aquí, navegando entre filamentos de telarañas resplandecientes, surgen nidos de nebulosas y clústers de galaxias como ecos de un micro y macrocosmos de cooperación. Alrededor del visitante se forman filamentos interconectados de miles de arañas casi sociales de la especie argentina Parawixia bistriata. Los dibujos en el aire, realizados por unos 40 millones de hilos, revelan la trayectoria de las partículas de polvo cósmico.

Tomás Saraceno. Cómo atrapar el universo en una telaraña. Foto de Sabrina Montero-gv/GCBA.

La coordinadora de Curaduría del Museo, Sofía Dourron, señaló que “es una obra inédita, que Tomás hace por primera vez y tiene que ver con esta trayectoria de experimentación con las telas de araña. La diferencia es que ésta es la tela más grande que ha hecho hasta el momento. Ocupa toda la sala y fue hecha por 7000 arañas”.

“La maravilla es que no es algo que nosotros podamos ver en ningún otro lado. Es una experiencia única, poder atravesar esto y circundar la telaraña. Por fuera de la naturaleza nunca se ha hecho. Incluso hay científicos que han intentado trabajar con estas arañas en cautiverio y no lo han logrado”, destacó.

"Fue una experiencia transformadora e impactante para el Museo", afirmó Sofía Dourron, coordinadora de Curaduría del Museo.

Respecto al proceso de creación de la muestra, explicó que “implicó un trabajo de un montón de equipos, de seis meses dentro del Museo junto con las arañas. Fue un trabajo de aprendizaje muy grande, de invitar a una especie diferente a trabajar dentro del Museo, adaptarse a sus ritmos vitales, a sus maneras de trabajar y a sus horarios. Durante gran parte del proceso las arañas dormían de día y tejían de noche, eso implicaba que los equipos tenías que trabajar de noche, lo cual es totalmente anómalo para un Museo. Fue una experiencia transformadora e impactante”.

Tomás Saraceno. Cómo atrapar el universo en una telaraña. Foto del Studio Tomás Saraceno.

Durante seis meses, el Moderno alojó a las arañas y observó el proceso que experimentan al habitar un espacio.

Esta especie, proveniente del Parque Nacional Copo, ubicado al noroeste de la provincia de Santiago del Estero, y también de la provincia de Buenos Aires, se caracteriza por construir las telas de mayor longitud en comparación a otras –hasta 15 metros de largo– e integra una de las aproximadamente veintitrés especies que muestran un comportamiento social y cooperativo, dentro de las más de 40.000 especies de arañas conocidas en el mundo.

El equipo del Museo adaptó y aprendió de la temporalidad de la Parawixia, desde su forma de hilar hasta su modo de agruparse y desarrollarse; las arañas tejieron largas y sedosas telas combinándose y anclándose en la arquitectura de la sala.

  • Días y horarios: la muestra puede visitarse hasta enero de 2018, de martes a viernes de 11 a 19 horas, y sábados, domingos y feriados de de 11 a 20 horas. Entrada general $20; los martes gratis.

Tomás Saraceno. Cómo atrapar el universo en una telaraña. Foto del Museo de Arte Moderno.


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Liliana Maresca: El ojo avizor



Desde el jueves 17 de agosto también puede recorrerse la muestra El ojo avizor. Esta gran retrospectiva de la obra de Liliana Maresca recorre doce años de su producción artística, desde 1982 hasta 1994, año de su fallecimiento. La exposición curada por Javier Villa - curador senior del Moderno - parte de un trabajo de investigación que comenzó hace cuatro años, con el cual el Museo se propuso rendirle homenaje y recuperar la potencia de una artista sumamente necesaria para entender el presente, y así mantenerla vigente y accesible para todos.

Victoria Noorthoorn, directora del Museo, explicó la relevancia de esta exposición: “Hoy en día, cuando el rol social del artista se encuentra tan desvalorizado, es de particular importancia para el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires llamar la atención sobre una figura de quiebre en la historia del arte argentino, cuya práctica continúa interpelando directamente a nuestra sociedad con una obra sincera y a todas luces provocativa y desafiante”.

 El ojo avizor. Obras 1982 -  1994. Foto de Sabrina Montero-gv/GCBA.

Liliana Maresca fue una figura emblemática para la escena de las artes visuales de los años 80 y 90, una de las constructoras más activas de esa comunidad artística interdisciplinaria gestada hacia el final de la última dictadura militar. Fue una artista cuya obra confrontó de manera crítica problemas centrales para la sociedad, como lo fueron la situación política del país en los años 90 y el VIH, que la afectó personalmente. En palabras del curador, “Maresca puso su propio cuerpo ante todo y, expandiéndose desde ese cuerpo a su entorno íntimo, a la escena artística y a la sociedad, tuvo la capacidad de captar y retransmitir como si fuese una poderosa antena aquello que era central y acuciante en un contexto agitado”.

A través de esta exposición y de su investigación previa, el Moderno busca profundizar el importante trabajo realizado para la muestra Transmutaciones - primera retrospectiva de Liliana Maresca -, exhibida en 2008 en el Museo Castagnino+macro, de Rosario, y en el Centro Cultural Recoleta, de la Ciudad de Buenos Aires. Por ello, en esta ocasión, se reconstruyen por primera vez cinco instalaciones para acercar al público la sólida práctica de la artista.

  • Días y horarios: la exposición puede visitarse hasta fin de año de martes a viernes de 11 a 19 horas, y sábados, domingos y feriados de 11 a 20 horas. Entrada general: $30. Martes: gratis.

 El ojo avizor. Obras 1982 -  1994. Foto de Sabrina Montero-gv/GCBA.

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