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Institucional

El Museo de la Ciudad de Buenos Aires fue creado en el año 1968. Actualmente se encuentra instalado en un complejo integrado por edificios pertenecientes a distintas épocas, situados en el barrio de Monserrat (anteriormente, Catedral al Sur).

La misión del Museo de la Ciudad es recopilar la historia de la Ciudad de Buenos Aires, la de sus habitantes, sus usos y costumbres, su arquitectura y las vivencias de los porteños y de aquellos que pasaron por Buenos Aires.

El Museo de la Ciudad se encuentra emplazado en el Casco Histórico de Buenos Aires y abarca la totalidad de los barrios de San Telmo y Montserrat. Esta zona, única por la calidad de sus espacios públicos y por el valor simbólico de sus edificios, concentra la memoria de Buenos Aires, que tras ser una aldea entre fines del siglo XIX y principios del XX, conoció una prosperidad y un crecimiento formidables. Estos espacios de arraigo e identidad cultural de los porteños, dan cuenta de aquellos años.

Inaugurado en 1968, el Museo ocupa cuatro edificios de valor patrimonial. La Casa de los Altos de Elorriaga (1808), la Casa de Ezcurra (consolidada en 1830), la Casa de los Altos de la Estrella (1894) y la Casa de los Querubines (alrededor de 1895); las dos primeras, en restauración.

Bajo la dirección del Museo se encuentran la Feria dominical de San Pedro Telmo, en la Plaza Dorrego (Humberto I y Defensa), y la Feria de las Artes, en la Plazoleta San Francisco (Alsina y Defensa). Y organiza ferias temporales, como las Ferias del Libro antiguo, de Abril, de los Metales y de la Ropa.

El Museo mantiene viva la memoria urbana albergando en sus colecciones diversos objetos característicos, muchas veces rescatados de restos de demoliciones. Desde bacinillas y fonógrafos, hasta azulejos, juguetes, documentos, curiosidades y fotografías, todos ellos reunidos gracias al aporte generoso de los vecinos de Buenos Aires. Sus colecciones y muestras temporarias reconstruyen de un modo a la vez ameno y erudito los usos y las costumbres de la Ciudad.

El entorno del Museo de la Ciudad constituye un imperdible conjunto de sitios de interés histórico y arquitectónico al que se suman espacios dedicados al arte y la cultura del país.

Historia

Buenos Aires creció alrededor de la Plaza de Mayo. Fueron las manzanas de la parroquia Catedral Sur, luego denominada barrio Monserrat, el lugar que eligieron para vivir quienes tuvieron actuación pública. En este sector también se encontraban los templos y conventos de San Francisco, San Ignacio y Santo Domingo, polos de gravitación en la población por su significado y actividades, que contribuyeron a la relevancia histórica del lugar.

En 1979, a instancias del Museo de la Ciudad y junto con el Consejo de Planificación Urbana, se creó la Zona Histórica de la Ciudad, hoy Areas de Protección Histórica (APH). De esta manera se salvaron de la destrucción y preservaron los antiguos barrios de Catedral al Sur, San Telmo, Monserrat y parte de la Concepción, como el carácter de las distintas épocas en que fueron construidos y las vivencias de sus habitantes.

En esta Zona se encuentra el Museo de la Ciudad, la Plaza de Mayo, la Casa Rosada, el Cabildo, la Catedral y la Avenida de Mayo, representativa del desarrollo urbano de fines del siglo XIX.

La sede del Museo

Está constituida por un conjunto de edificios de alto valor patrimonial, dos de los cuales están siendo objeto de un proceso de recuperación y puesta en valor. En 1972 el Museo de la Ciudad se trasladó al edificio de los Altos de la Farmacia de la Estrella (Alsina 412), donde se muestran piezas en sus salas de exhibición, a la espera de la adecuación de la Casa de Elorriaga. La fachada del edificio corresponde al período de fusión de la arquitectura de influencia italiana y francesa, de acuerdo con los criterios estéticos de la llamada Generación del 80. Su inauguración coincidió con la apertura de la Avenida de Mayo, máximo exponente de esa generación.

Farmacia de la Estrella (Alsina 402)

En 1970, la municipalidad porteña adquirió para sede del Museo de la Ciudad el edificio de Alsina 412, que había sido construido en 1895 por el propietario de la Farmacia de la Estrella. El local comercial, instalado allí en 1900, es una de las farmacias más antiguas y conserva sus muebles y pinturas murales originales. Todo el conjunto pertenece hoy al Museo de la Ciudad y el local está concesionado, por lo que continúa con su destino comercial.

Casa de los Querubines (Defensa 219/223)

Fue erigida en 1894, también por el propietario de la Farmacia de la Estrella. Está constituida por dos viviendas gemelas que se alzan en tres plantas. Además de la planta alta ya mencionada, posee una planta baja, en la que se hallaban dos locales comerciales hoy unificados, y dos subsuelos. En 1999, el Gobierno de la Ciudad la adquirió para incorporarla al Museo de la Ciudad. Hoy pueden visitarse las salas, ambientadas con muebles originales de distintas épocas. La ornamentación de su fachada, que da el nombre a la casa, es una de las más originales.

Casa de Juan Bautista de Elorriaga (Alsina y Defensa)

Este edificio, elegido como sede original del Museo, fue levantado hacia el año 1808 y es el único en su tipo que subsiste actualmente. Es uno de los ejemplos más destacados del patrimonio arquitectónico de la Ciudad, ya que mantiene su tipología, carpinterías y características tanto de su origen como de las modificaciones que se le hicieron a fines del siglo XIX. Está siendo restaurado y próximamente, se inaugurarán sus locales comerciales y los del Museo.

Casa de María Josefa Ezcurra (Alsina 455)

En 1971 la Municipalidad adquirió la casa de María Josefa Ezcurra, cuñada de Juan Manuel de Rosas, considerándola parte del conjunto testimonial del corazón de la Ciudad. Actualmente se encuentra en proceso de restauración. Una vez finalizadas las obras, en la planta baja se exhibirán, con criterio contemporáneo, planos y edificios de la Ciudad, objetos, litografías y otros elementos que permitirán a los visitantes conocer el período 1850-1890. El 1° piso recreará el amoblamiento y decoración de la época colonial. Para concretar este proyecto, el Museo de la Ciudad viene adquiriendo cuadros y muebles, a los que se sumarán donaciones pertenecientes al período.

En 1976 el Museo de la Ciudad comenzó el estudio y relevamiento general de estas casas patrimoniales, ejemplos únicos en su tipo que subsisten en la Ciudad. En 1996 la Secretaría de Cultura decidió iniciar las tareas de limpieza y selección de materiales de recuperación y la investigación arqueológica.

Restauración de la Casa de María Josefa Ezcurra y la Casa de Juan Bautista de Elorriaga

El proyecto de restauración de la Casa de María Josefa Ezcurra tiene en cuenta los planos de obras sanitarias realizados en el año 1893, documentación de diverso origen existente en archivos de la Ciudad, como planos de obras sanitarias y relevamientos anteriores.

La puesta en valor sigue el criterio de recuperar al máximo la arquitectura de la época en que su dueña habitara la casa, para lo cual es necesario mantener los cambios que sufrió a través de los años y que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones. En el trabajo preliminar realizado en la casa, se efectuaron tareas de investigación arqueológica que permiten conocer parte de la historia anterior y dejan entrever las formas de vida cotidianas del período investigado.

Las excavaciones realizadas en el segundo patio de la vivienda dieron como resultado la aparición de cisternas de agua y un pozo de basura. Se encontraron materiales de diversa índole y antigüedad, como trozos de loza, vidrio y tela, que una vez restaurada la casa, serán expuestos en una sala ubicada en el sector del antiguo pozo de basura. Los pozos de basura y de agua serán conservados y quedarán a la vista del público. El pozo de agua se complementará con un aljibe de mármol que se corresponde con la época de su construcción, aunque no haya pertenecido a la casa.

En los muros se hicieron tareas de cateo y se descubrieron puertas con sus correspondientes carpinterías originales, que estaban tapiadas con mampostería, además se realizó un estudio estratigráfico, observando las distintas capas de pintura a la cal que cubren las paredes. Los ladrillos de los sectores demolidos, vigas de madera, herrajes y clavos, se guardaron para ser reutilizados. El estudio de sus dimensiones permite establecer la edad del muro de donde provienen.

En el edificio de la Casa de Juan Bautista de Elorriaga también se realizaron cateos en los muros para evaluar su estado y antigüedad. Los trabajos de restauración se continúan y en la PB se abrirá próximamente un restaurante, uso tradicional del local, se recreará una panadería de los años 1930 con los muebles originales, se instalará la tienda del Museo, etc. Concluida en su totalidad la restauración y puesta en valor, las distintas salas se destinarán a exhibir las colecciones del Museo de la Ciudad.

Presentación de las fachadas restauradas

Las fachadas restauradas de las casas más antiguas de la Ciudad de Buenos Aires fueron presentadas el jueves 11 de marzo de 2010 en la intersección de Alsina y Defensa. El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, inauguró las obras realizadas en Altos de Elorriaga y Altos de Ezcurra, edificios pertenecientes al Museo de la Ciudad, junto al legislador porteño Patricio Di Stefano, presidente de la Comisión Especial de Patrimonio Arquitectónico.

Junto al proyecto de restauración de Casas Históricas se dió a conocer la finalización del primer tramo del Proyecto Integral de Recuperación y Puesta en valor de Fachadas, dentro del marco de recuperación del Casco Histórico, sobre el llamado corredor de la calle Defensa, entre las calles Hipólito Yrigoyen y Brasil.

La intervención de Recuperación y Restauración de las fachadas es de gran importancia y significado por su emplazamiento cercano a la Plaza de Mayo en el Casco Histórico y por su gran nivel de deterioro alcanzado a la fecha. Las obras acompañan el proyecto del Programa "Prioridad Peatón" que se está ejecutando, además de enmarcarse dentro de la celebración por el Bicentenario.

Restauración de fachadas de casas históricas

La restauración del conjunto de casas históricas ubicadas en las calles Alsina y Defensa comprende una parte fundamental del casco fundacional, de gran valor patrimonial. Son únicos ejemplos de la arquitectura doméstica urbana, representativas del proceso histórico del período virreinal.

La casa de Altos de Elorriaga es una de las pocas esquinas sin ochava que aún perduran en Buenos Aires, y ha sido una de las primeras de altos que tuvo la Ciudad en el período poscolonial. Desde el mirador se podía contemplar el paisaje del Río de la Plata. Es, a su vez, uno de los pocos testimonios edilicios que certifican que este era el lugar elegido en esa época por la elite porteña para sus viviendas, preferencia que se extendió hacia 1885.

Tanto Altos de Elorriaga como Altos de Ezcurra son construcciones representativas de la evolución de la Ciudad y sus costumbres.

Proyecto Integral de Recuperación y Puesta en valor de Fachadas

La ejecución de obras está dividida en 4 tramos:

  1. Tramo I de Hipólito Irigoyen a Av. Belgrano - 10 Fachadas
  2. Tramo II de Av. Belgrano a Av. Independencia - 25 Fachadas
  3. Tramo III de Av. Independencia a Av. San Juan - 23 Fachadas
  4. Tramo IV de Av. San Juan a Brasil - 8 Fachadas

El proyecto comprende un total aproximadamente de 66 fachadas. El criterio de selección se realizó teniendo en cuenta el alto valor patrimonial de las mismas, ya que en su gran mayoría son edificios protegidos, resultando entonces con prioridad los frentes catalogados y en segundo lugar los más deteriorados y/o en mal estado de conservación.

Las obras se consensuaron conjuntamente con las áreas de gobierno correspondiente a Casco Histórico, Patrimonio y Museo de la Ciudad. En el primer tramo se intervino desde Hipólito Irigoyen a Av. Belgrano ejecutándose 10 fachadas en total sobre la calle Defensa.

El Museo de la Ciudad está instalado en un conjunto de cuatro edificios de gran valor patrimonial: los Altos de la Farmacia de la Estrella con la misma Farmacia, la Casa de los Querubines, la Casa de Juan Bautista de Elorriaga y la Casa de María Josefa Ezcurra. El más antiguo fue construido en 1808 y los otros en distintos períodos del mismo siglo. Entre ellos, los denominados Casa de los Altos de la Farmacia de la Estrella y Casa de los Querubines se levantaron hacia 1895 y en este momento están en un proceso de recuperación y puesta en valor. Comenzaron las obras en la Casa Altos de Elorriaga.

La Dirección General de Museos anunció que en el mes de junio de 2011 comenzaron las obras de restauración y remodelación de la Casa Altos de Elorriaga, ubicada en la esquina de Alsina y Defensa, patrimonio que integra el Museo de la Ciudad. Los trabajos, que están a cargo de la Dirección General de Infraestructura y Mantenimiento Edilicio, consistirán en completar la rehabilitación de los cuatro locales comerciales situados sobre la calle Alsina y de tres salas de exposición para el Museo de la Ciudad, ubicadas en la Planta Baja sobre la calle Defensa.

El conjunto de los edificios integrados por la casa conocida como Altos de Elorriaga (Alsina 417-421 esquina Defensa 185-187) y la Casa de María Josefa Ezcurra (Alsina 455-459) fueron construidos alrededor de 1812, constituyendo uno de los pocos y singulares ejemplos representativos de las viviendas del Buenos Aires de mediados del siglo XVIII y primera mitad del XIX, formando parte del patrimonio arquitectónico del Casco Histórico de nuestra Ciudad.

Los Altos de Elorriaga, que pertenecieran a Juan Bautista Elorriaga, son parte además del conjunto testimonial de la calle Adolfo Alsina al 400, junto con la casa de María Josefa Ezcurra, quien fuera cuñada de Juan Manuel de Rosas.

Estas casas fueron adquiridas por el Museo de la Ciudad para completar un conjunto de relevante valor histórico – conformado también por la Farmacia de la Estrella y la Casa de los Querubines – y, luego de su restauración, se integrarán al complejo edilicio del Museo de la Ciudad. Estos ejemplos únicos han sido declarados Monumentos Históricos Nacionales, considerados por sus valores individuales y por ser claros ejemplos representativos de otra forma de vida y de la evolución de la Ciudad y sus costumbres.