Porque las vacunas protegen de enfermedades que pueden provocar complicaciones y ser graves.
Difteria, tétanos, coqueluche, sarampión, tuberculosis, hepatitis A y B, infecciones invasivas por Haemophilus influenzae b, rubéola, paperas.
Sí, porque permite tener una constancia de las vacunas que recibe el niño. Es conveniente iniciar el registro cuando el niño nace y recibe sus primeras vacunas. Servirá para saber qué vacunas debe recibir y acreditar su estado de vacunación en el ingreso escolar o si cambia de pediatra