Centro Virtual de Arte Argentino

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Arte concreto
en Argentina
por
Adriana Lauria
Enero de 2003
 
Mediante la acción de los grupos Arte Concreto-Invención, Madí y Perceptismo, que desarrollan su actividad a partir de la segunda mitad de la década del 40, se afirma la abstracción en nuestro país. Constituyen la primera vanguardia nacional organizada y divulgan su estética por medio de exposiciones, revistas, manifiestos, panfletos, conferencias, etc.
 
Madí
Blaszko. Columna Madí
Martín Blaszko
Columna Madí, 1947
Kósice. Sin título, 1946
Gyula Kosice
Sin título, 1946
En agosto de 1946 se presenta la primera exposición Madí en la Galería Van Riel. Nota 1 Durante cuatro jornadas, además de exhibirse las pinturas, se escuchan obras musicales de avanzada de Esteban Eitler y Juan Carlos Paz. También baila Paulina Ossona y se da a conocer el manifiesto. Entre los integrantes del Movimiento figuran Arden Quin, Kosice, Rothfuss, Martín Blaszko, Diyi Laañ, Elizabeth Steiner, Eitler, Valdo W. Longo, entre otros. Con posterioridad se incorporarían Aníbal Biedma, Juan Delmonte, Jaqueline Lorin-Kaldor, Antonio Llorens, Rodolfo Urrichio, Nelly Esquivel, Salvador Presta, Juan Bay, por mencionar sólo algunos miembros históricos.
El significado del término Madí y la autoría del manifiesto están sujetos al diferendo que aún mantienen Arden Quin y Kosice. Madí puede ser el resultado de la unión de las dos primeras sílabas de “materialismo dialéctico”, una abreviatura de Madrid o un acrónimo de “Carmelo Arden Quin”. La cuestión no tiene importancia ya que la carencia de significado del nombre es la que ha dejado su sello en la historia. Designa un modo de hacer arte que tiene la invención como horizonte y método por lo que el “sonar” inventado no hace más que responder a esas premisas.
 
Obras Madí Blaszko. El plano azul Laañ. Pintura articulada Madí Arden Quin. Círculo verde Biedma. Pintura Madí Kosice. Escultura articulada Rothfuss. Tres círculos rojos
 
Laañ. Sin título, 1946
Diyi Laañ
Sin título, 1946
Bay. Pintura
Juan Bay
Pintura, 1948
El manifiesto debía ser introducido por Arden Quin durante la inauguración según se consigna en el programa de la primera muestra. Asimismo aparece por primera vez, rubricado por una leyenda que dice “(…Del manifiesto de la escuela)”, en el N° 0 de la revista Madí, publicado en 1947 por Kosice, también editor de los siete números restantes. El manifiesto, en su contenido, adhiere al proceso no figurativo del arte y señala que “lo Concreto”, a pesar de su triunfo en lo referente a la pureza artística, no tiene la “universalidad” ni participa del “intuicionismo” necesario para oponerse eficientemente al surrealismo. Los entrecomillados señalan la influencia de Torres García, que seguirá gravitando sobre todo en el discurso de Arden Quin. Reafirma el concepto de invención unido a la técnica, pero incluye a la creación como una esencia, para terminar aseverando “Para el madismo, la invención es un ‘método’ interno superable, y la creación una totalidad incambiable. Madí, por lo tanto, INVENTA y CREA”. Nota 2
La pluralidad de expresiones que quiere abarcar, tanto como los conceptos de movimiento y ludicidad, responden a un sesgo lírico. El manifiesto reserva taxativamente las líneas y los puntos para el dibujo; el color, la bidimensionalidad, el marco recortado e irregular, la superficie curva o cóncava, los planos articulados y móviles para la pintura; la tridimensionalidad, la ausencia de color, el movimiento articular, rotativo o de traslación para la escultura; las formas móviles y desplazables para la arquitectura; la inscripción de sonidos de acuerdo a la sección áurea para la música y de esta manera continúa con la poesía, el teatro, la novela, el cuento y la danza. Nota 3
 
Kosice. Planos y color liberados
Gyula Kosice
Planos y color liberados 1947
Blaszko. Ritmos verticales
Martín Blaszko
Ritmos verticales, 1947
Stern. Fotomontaje Madí
Grete Stern
Foromontaje Madí
Estos preceptos se encuentran en la serie de esculturas articuladas de Kosice, entre las que figura Röyi de 1944, cuyas posibilidades de transformación son una invitación a la participación lúdica del espectador. Sus investigaciones con nuevos materiales, producto del desarrollo tecnológico, como el aluminio, el plexiglás o los tubos de neón, Nota 4 así como el empleo de esmaltes sintéticos para pinturas-objeto, revelan una inquieta capacidad creativa que busca integrar el arte a las transformaciones del mundo contemporáneo.
Puede seguirse la evolución teórica y artística de los miembros del grupo a través de la revista Madí, así como las actividades musicales, poéticas y plásticas allí anunciadas. El N° 2 consigna la participación de Madí en el Salon de Réalités Nouvelles en París, muestra de arte no-figurativo con 260 expositores en representación de 17 países. Encabezado por Kosice y Rothfuss, el envío causó fuerte impresión en la crítica. Pierre Descargues afirma que estas obras señalan “[…] un momento de estallido de la pintura. El arte rompe los cuadros de cuatro ángulos rectos. Es brutal, bárbaro, insolente, totalmente nuevo. Se escuchó decir el otro día, frente a estos cuadros novedosos: ‘¡Pero este es el arte indio, aquí se siente la pampa!’. Bajo la broma se oculta el homenaje a una fuerza arrogante, pero presente, torpe todavía, pero simpática. […] Están casi orgullosos de su estilo. Buscan salir de la oscuridad y dar furiosas patadas en las reglas de la abstracción. Se puede amar a una juventud como ésta”. Nota
También en el N° 2 aparece el famoso fotomontaje de Grete Stern. La imagen muestra la plaza del Obelisco, lugar emblemático del centro de Buenos Aires, sobre la que se superpone, extraída de un cartel luminoso, una gran “M” que encabeza la palabra “Madí”, completada por tres letras pintadas en el estilo monumental de la primera. La obra funciona como un reclame publicitario, donde el nombre del grupo se convierte en una marca que se destaca con potencia en la efervescente vida de la ciudad, sus edificios, las líneas geométricas del diseño moderno, el neón de los carteles, el tránsito, la continua transformación, a la que este arte desea contribuir.
 
Por su parte, en sus Estructuras extensas, Arden Quin introduce la transformación mediante el agregado de partes móviles en sus esculturas, que por deslizamiento pueden cambiar los centros de gravedad compositivos. El dinamismo es virtual en sus pinturas cóncavo-convexas y de marco irregular y se convierte en real en los móviles y pinturas articuladas.
Las investigaciones de Rothfuss siguen la línea de los problemas planteados por el marco recortado. Escribe y experimenta sobre los efectos visuales de la superposición y de la yuxtaposición de figuras y de las tensiones provocadas por su interacción. Nota 6 Explica la ventaja de trabajar partiendo de formas independientes articuladas por un tema plástico, método al que llama “marco estructurado”, por sobre el de subdividir con figuras geométricas un perímetro irregular, procedimiento para el que reserva la expresión “marco recortado”. Nota 7 También realiza pinturas articuladas y practica la escultura rotativa.
 
 
Arden Quin. Escultura blanca transformable
Carmelo Arden Quin
Escultura blanca transformable, 1946
 
Rothfuss. Escultura con movimiento rotativo
Rhod Rothfuss
Escultura con movimiento rotativo, 1947
 
Arden Quin. Escultura blanca
Carmelo Arden Quin
Escultura blanca
1946
 
 
A pesar de las conexiones iniciales, Madí se diferencia del Universalismo Constructivo por su adhesión a la abstracción y por prescindir de todo residuo expresivo o figurativo. Los recursos imaginados para cada disciplina reseñan un programa estético versátil y original que supera la poderosa influencia de Torres García, presente en la obra de sus discípulos directos. La necesidad, vivamente expresada por Rothfuss de “hacer algo distinto”, Nota 8 indica la conciencia que los madistas tenían de esa situación.