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Controles en las fiestas de egresados

Como todos los años, al llegar el último cuatrimestre, comienzan los festejos de los alumnos que terminan el colegio secundario. Detalles de los monitoreos.

Viernes 31 de agosto de 2018

Dichas fiestas, si bien solo pueden llevarse a cabo en locales bailables de clase “C”, están sujetas a unas normativas particulares, distintas de los habituales controles que se realizan en los boliches y que deben ser cumplidas para que las fiestas obtengan el permiso y no sean interrumpidas en caso de incumplimientos.

Entre las principales diferencias que pueden encontrarse, la venta de alcohol en este tipo de celebraciones está totalmente prohibida. Incluso se establece que en las barras de los boliches donde se lleven a cabo no podrá exhibirse ninguna clase de bebida alcohólica.

Otro requisito clave es la presencia los tutores durante todo el desarrollo de la fiesta. Para obtener la autorización del evento deben presentarse al menos cinco padres de alumnos, que demuestren fehacientemente su lazo familiar mediante la presentación de la correspondiente partida de nacimiento. Este requisito fue incorporado a la reglamentación luego de que la Agencia Gubernamental de Control (que es el órgano de Gobierno a cargo de los controles de nocturnidad en la Ciudad) descubriera que numerosas fiestas se realizaban con la firma de los mismos responsables una y otra vez, lo que demostraba que no se trataba de verdaderas fiestas de egresados, sino de una pantalla que permitía la presencia de menores en locales bailables por fuera del horario permitido.

La normativa también obliga a que todos los menores que participen de estas fiestas deben contar con la autorización por escrito de sus padres para permanecer en el lugar. E impone a su vez a los boliches el control de alcoholemia a los chicos que concurren al lugar. En caso de que alguno de ellos no se presente en condiciones, no podrá ingresar al salón y deberá quedar al cuidado de los padres responsables de la fiesta. Esta condición fui incorporada para instar a los padres de los alumnos a que regulen las llamadas “previas”, ya que a lo largo de los controles realizados, los inspectores detectaron que muchos de los adolescentes llegaban a los eventos habiendo consumido grandes cantidades de alcohol.

En resumen, hay tres factores claves que los controles regulan y sobre los que son inflexibles: el tipo de locales en los que pueden llevarse a cabo estos festejos, la presencia obligatoria (y corroborada) de los padres a lo largo de toda la fiesta y las condiciones etílicas en las que están los adolescentes al momento de ingresar.

Ricardo Pedace, Director Ejecutivo de la AGC, declaró: “Es prioridad para esta Agencia hacer un seguimiento exhaustivo y cercano de las condiciones en las que se realizan los festejos de los jóvenes que egresan de los colegios secundarios. Para ello, contar con la presencia de los padres y tutores en el lugar y ofrecer buenos y ágiles canales de comunicación para que puedan realizar consultas y denuncias es fundamental. En la página de la AGC puede encontrarse el listado con los locales habilitados para tal efecto. Dicho listado lo actualizamos semanalmente. En caso de denuncias pueden hacerlo al 147 o ingresando a la web de la Ciudad”

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